Yoko Ono asegura que John Lennon jamás tuvo bulimia. Ya sabemos que la “bruja de los Dakota”, como le llaman los tabloides, se cree en posesión de toda la verdad de John Lennon. Y punto.

Punto final y la muerte a lo que se decía en el libro  la “grupie” Debra Sharon Davis, en su libro Backstage Pass Vip cuando contaba que John Lennon padecía bulimia.

Lo más curioso de este caso es que estoy bastante versado en lo que comía John Lennon, justo porque hace unos seis años hablé con Rosaura López Lorenzo, la famososa cocinera gallega de John Lennon, que estuvo al servicio de John en los años setenta.  Hizo promoción de su libro En casa de John Lennon.

Ella mismo me contó que John sólo tomaba té, mucho té, a veces hasta diez tazas. Su mayor proeza fue que le enseñó a fabricar pan y eso a John le fascinaba. Intentó que comiera empanada gallega y la probó, pero dijo que eso engoraba mucho y que “mother”, como le llamaba a Yoko, se iba a enfadar. Muchas, muchas anécdotas.

Ella me contó también que John se hinchaba a comer frutos secos para no engordar. Toda clase de ellos: pipas, cachuetes, higos secos, pistachos,etc… A John nunca lo vió enfermo, además el ex-Beatle  tenía un miedo cerval a los médicos.

Pero de bulimia, nada de nada. La única posibilidad de que John pasara por esta tesitura fue cuando empezó a tomar drogas, tras verse en 1965, en la película Help, excesivamente gordo.

Pero, ¿quien sabe?. ¿Para qué?.

Lo que si es cierto es que John Lennon siempre tuvo un interés inusitado por la cocina. Al fín al cabo, su padre era cocinero en los trasanlánticos donde trabajaba.