YA ESTA BIEN DE ROGER WATERS Y PINK FLOYD Rabioso, inoportuno como casi es habitual en él,   ha puesto en marcha su particular trituradora de basura, con motivo de la promoción de los 30 años de “The Wall” y  su amenaza de que va ponerlo otra vez, en escena. Waters está convencido en su pretenciosa mente presuntuosa que “The Wall” es algo más que una obra maestra.

Ahora señala que Dave Gilmour es el culpable de que ya no sigan , porque le ha propuesto volver y dice que no está interesado. Como si eso fuera posible, una vez muerto Richard Wright, al que Waters detestaba hasta tal punto de echarle del grupo, precisamente en la sesiones interminables de “The Wall”. Con las acusaciones a Gilmour le quiere echar en su contra a todos los fanáticos de Pink Floyd.

Gilmour no se olvida, a pesar del inciso del Live 8, que Waters dió por teminado a Pink Floyd unilateralmente, tras el álbum “The Final cut”, porque le salió de sus narices. Y ahora parece el más interesado en volver a utilizar el nombre del grupo.

[ad#adsense-250×250]Se tiene que aguantar y poner en escena “The Wall” sin las guitarras de Gilmour que tanta personalidad le daban. No soy yo precisamente un fan de “The Wall”. Es un álbum de Waters, en efecto, pero que casi acaba con el grupo, incluso económicamente. Vi el espectáculo a comienzos de los 8o, en Earls Court y me pareció espectacular, pero aburrido. Como parte del álbum, quizá más interesante desde el punto de vista presuntuoso intelectual, de snobismo de Waters.

Por mucho que quiera Water, The Wall” nunca será “Dark side of the moon”, ni siquiera “Wish you were here”. Además, por ejemplo, Waters siempre odió que el bueno del productor  Bob Ezrin, tuviera la idea del ritmo de 4×4 de ‘Another brick on the wall’ y que cantaran niños. Waters decía que se había cargado el tema, porque le parecía un ritmo de discoteca. Impresentable.

Ya sabes. Nunca me gustaron segundas partes y menos con Waters, que es un buen letrista, un gran compositor de ideas, pero regular músico o cantante. Pero siempre estaba Gilmour. Y, antes, naturalmente, Syd Barret.

Abajo, el clip de ‘Antoher brick on the wall’, el clip de la pelicula tostón de Alan Parker.
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