SBWDeluxe_WebParecía casi sentenciado que Rod Stewart había acabado, dada por extinguida la línea de retomar clásicos de la música americana, porque hasta Michael Buble va derivando hacia versiones del pop de los sesenta, setenta y ochenta.

Pero ir hacia muy atrás le costó incluso a Paul Mc Cartney un disgusto considerable con su cursi y mediocre “Kisses on the buttom”.

No es que le saliera mal a su “Swing when you´re winning”, aquel album que grabó casi en su totalidad en el estudio A de la Capitol Records con temazos standards y con la ayuda de Nicole Kidman en el clásico “Something stupid”, incluso logró un numero uno.

Siempre dijo Robbie Williams que pudo hacer aquel album multimillonario en la Capitol de Hollywood, a lo Frank Sinatra, porque era un ganador y vendía millones y millones de discos, de ahí el título del álbum, “Swing cuando tu eres el ganador”.

Debió pensar que no sería mal asunto volver a aquella aventura, pero en lugar de un sólo camino, el de los standards, añadir otro camino, el de las propias canciones traducidas al mundo de la orquesta americana. De ahí el título “Swings both ways”. Una idea comprometida.

Pero ha sido muy inteligente. Ha vuelto a contar con su mentor, Guy Chambers, el músico que mejor le entiende, que mejor evalúa la voz de semi-croner a lo Bobby Darin. Una magnífica prueba es la excelente, maravillosa ‘Snowblind’. Y han trabajado incluso con el gran Frederick Perren, el autor de ‘I Will survive’, en ‘Swing Supreme’, la canción de más calidad de todo el album.

Y no está nada mal la mezcla de Williams-sus letras, Chambers y Rufus Wainwright , en el tema que da título album.

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Rufus Wainwright , Guy Chambers y Robbie Williams en el estudio B de la Capitol.

Está francamente bien lograda la vía standard. Volvió a los estudios Capitol. Por ejemplo, el arreglo del clásico ‘Dream a little dream’, con la voz de Lilly Allen. Buen arreglo, formidable en ‘The Conteninental’, (“Puttin on the Ritz”), la primera canción que ganó un Oscar.  Sin embargo, la colaboración con Michael Buble en ‘Soda Pop’ ni mucho menos está conseguida.

En la versión de luxe hay otra buena canción con Chambers y maravillosamente producida por Trevor Horn, el enorme ‘Where there´s Muck’. ¿Quizá un descarte? Quizá no se pudieron de acuerdo para hacer este “Swings both ways”.

Para mí, en fin, ha sido un album sorpresa. No es políticamente correcto decirlo, pero me da igual. No queda bien para los sesudos críticos. Pero a los que nos gusta la música, cualquier tipo de música siempre que tenga calidad, este es uno de los excelentes álbumes del año.

Y otra sorpresa, las mezclas finales, maravillosas, están hechas en una SSL maravillosa, que uno probó como productor, en los estudios de Ray Davies de los Kinks, en los estudios Konk. Me ha hecho gracia.