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Sabido es que Sir no es persona de trato especialmente fácil, hay muchas anécdotas negativas sobre su persona que le dejan de ogro, aunque no logren ensombrecer lo que importa a los seguidores de su música, su estrella artística, que tiene una de las carreras musicales más longevas y brillantes de la música pop. Un genio de la expresividad que fuera de su música deja de serlo.

Aunque apenas ha trascendido en nuestro país, la semana pasada el irlandés renovó un poco más su anecdotario con lo que se ha descrito como el discurso de aceptación más breve de la historia en una ceremonia de un premio de música importante en América.

Después de serle entregado el honor lifetime achievement, reconociéndole como compositor en el Americana Honours and Awards de Nashville, el cantante de Belfast dijo simplemente:

“Gracias”

Lo cual es muy Van Morrison.

Dos palabras (thank you) que en español es sólo una.

Uno de los organizadores del evento explicó:

“Van había dicho a los organizadores que no hace discursos de aceptación y eso fue todo”.

Van On Top again. Sin embargo, hace cuatro años, cuando recibió el Freedom of Belfast en el Waterfront Hall, no dijo nada. Se limitó a levantar sus pulgares a los allí presentes. Así que los de Nashville se pueden dar por contentos.

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La ceremonia del Americana se celebró en el legendario local de country and western Ryman Auditorium frente a una constelación de estrellas. La cantante Emmylou Harris fue la encargada de rendir tributo a Van.

Después Morrison interpretó en el escenario “Transformation” de su nuevo álbum “Roll With the Punches”, que va a ser publicado este fin de semana. Su hija, Shana, le acompañó en las voces, y más tarde tuiteó un mensaje expresando orgullo por el premio de su padres, junto a una fotografía de la actuación.

Padre e hija regresaron al mismo escenario la noche siguiente para un concierto al aire libre con sell-out de audiencia.

Entre los otros ganadores de los premios Americana el legendario John Prine, que se llevó el premio al mejor artista del año.

Rodney Crowell ganó el premio a la canción del año, Sturgill Simpson al mejor álbum del año y el de revelación fue para Amanda Shires, que estuvo acompañada de su marido, el también músico Jason Isbell.

Isbell, por cierto, tuiteó que conoció a  Van Morrison en la ceremonia de los premios:

“Fue agradable. Quizá estoy un poco decepcionado de que él fuera agradable.”