Cada día estoy más intrigado con el desarrollo de la música australiana. Ahora, tras las que sorpresas agradables con Kimbra y, sobre todo, Gotye, descubro con interés la “opera prima” de los Jezabels, un nuevo grupo de la bahía de Sydney, con los los elementos para hacer una música esencialmente distinta, diferente.

Todo ha salido de la universidad de Sydney, donde se conocieron hace ya cuatro años. Nada que ver con aquel formidable grupos inglés de los años ochenta, Gene Loves Jezabel, con los hermanos Aston.

Algunos críticos han definitdo a los Jezabels como el contrapunto entre el romance del pop, con la consistencia del rock.

El primer álbum que se llama “Prisoner” es un descubrimiento, un hallazgo de interesantes canciones.

En la banda , mandan sobre todo, la cantante Hayley Mary y la teclista Heather Shannon. Es decir, el duo femenino, que definen y quieren arropar el nombre bíblico. Aunque también se sencuentra la técnica del guitarrista Sam Lockwood.

Quizá, quizá, lo mejor es la magia de la voz de Hayley , que parece que se le cae el mundo, pero también es muy femenina.

Yo sé que los australianos están locos con Boy and Bear, que se han llevado todos los premios, pero hay una nueva generación de músicos australianos formidables. es el país más joven, más rico y el que mejor crece.