Increíble, pero cierto, un tema populachero, barato, de vomitivos síntomas de nuestra época, como el ‘Don´t you worry Child', de Swedish House Mafia, “pepitos piscinas” donde los haya y con la ayuda de un cantante llamado John Martin -nada que ver con el autor de Island-, se ha cargado a la poderosa Adele, con toda la promoción de James Bond, a toda la parfernalia de Sony y con el apoyo tramposo de iTunes.

Con esto se demuestra dos cosas absolutamente irreparables. Primero que lo que se consume es la música barata disco, la mierda de las mierdas de los dioses, como se decía. Por eso, son algunos disc-jockeys, que sin saber de música ni cosa que se le parezca, se han apoderado del manicomio mundial.

Y, en segundo lugar, que tal como dijimos es que el tema de Adele es soberanamente flojo, ridículamente un engendro de muchos trozos de la música de James Bond. Un bodrio, antiguo, sin fuste y aburrido.

Una vez más, la música también sale perdiendo. Porque decir que Swedish House Mafia es música es como señalar a Pau Gassol como un enano.