Imagen relacionada

se ha solidarizado este fin de semana con los jugadores de la liga de Fútbol y con los de baloncesto de la NBA. criticó la semana pasada a los deportistas que en ocasiones de han arrodillado o han levantado el puño cuando suena el himno nacional antes de algún acontecimiento deportivo para protestar contra la brutalidad policial.

El legendario cantante y multi instrumentista de R&B y soul aprovechó su actuación del sábado por la noche en el Global Citizen Festival, celebrado en el Central Park de Nueva York, para unirse a esa protesta arrodillándose junto a su hijo Kwame Morris, e hincando en el suelo del escenario no una, sino las dos rodillas:

“Esta noche, voy a posar una rodilla por América. Pero no sólo una rodilla. Ambas rodillas. Ambas rodillas, en oración por nuestro planeta, nuestro futuro, nuestros líderes del mundo y nuestro globo. Amén”.

Hay que decir que Stevie Wonder puede no haber sido el artista negro que más discos ha vendido en la historia, pero tiene una fuerza social mucho mayor que la práctica totalidad de sus colegas. En ese sentido es y ha sido mucho más importante y tenido en cuenta que Michael Jackson, Prince o muchos otros. En muchas de sus luchas y compromisos Stevie se las ha apañado para salirse con la suya.

En este caso su declaración debe ser tomada como un claro mensaje anti Trump. El actual presidente de Estados Unidos dijo que los jugadores que protestan cuando suena el himno deberían ser despedidos. A ver sis se atreve a “despedir” al gran Stevie Wonder.

Resultado de imagen de STEVIE WONDER ON HIS KNEES PHARRELL

Por lo demás, todo normal en el Global Citizen. Stevie ofreció una maravillosa actuación de hora y media, incluyendo éxitos como “Is not She Lovely” y hasta “We Are the World” e “Imagine” de John Lennon, y por sorpresa se le sumó un despistado y aturdido que subió con 15 minutos de retraso y olvidó parte de la letra de las tres canciones que debía interpretar: “Get Lucky”, “Happy” y “Superstition” de Wonder.

Cuanto tienen que aprender cantantes de las nuevas generaciones como Pharrell de maestros como Stevie Wonder. Un mundo.