Nadie estaba muy convencido de que Steve Jobs se convirtiera en el salvador de la música. Para muchos, incluido Bob Dylan,Jon Bon Jovi Robert Plant, Keith Richards, Jeff Beck, etc. , la aparición de iTunes fue una castigo divino para la industria.

Para otros, ha sido el hombre que ha llevado a la música por otros caminos, para salvarla.

Sinceramente, mi opinión es que Steve Jobs ha sido un profeta digital que nos ha ayudado a llegar más lejos. Incluso en nuestra imaginación.

Si es un salvador de la música, lo dudo. La música siempre se ha salvado sola.

Adán y Eva fueron expulsados del paraíso por culpa de una manzana. Pero con el paso del tiempo se convirtió en algo diferente. Venía del arbol del conocimiento bíblico. Issac Newton probó con una manzana la ley de la gravedad. A Manhattan la llamaron la gran manzana.

Newton vuelve a tener razón. Esta es la ley y la fuerza de la ley de la gravitación universal. Todos somos hijos de Adan y Eva. Incluso los Beatles y Steve Jobs.

En el año 1968, Paul Mc Cartney se enamoró del famoso cuadro del belga Rene Magritte, obra de arte que por cierto se ha comprado recientemente.

En el cuadro era protagonista esa manzana verde gigantesca, que dió pie a la fundación de la empresa de los negocios de los Beatles, Cops. Una pérfida conjunción de palabras de John Lennon “-core / -corp”.

Steve Jobs, un fan de los Beatles, formó la compañía de la manzana mordida y a sus ordenadores los llamó Macintosh, una variedad de la propia manzana.

Siempre decía que el tipo de gran negocio era el de los Beatles, el de Apple, como lo Beatles quisieron crear. Su música preferida era la de Paul Mc Cartney. Pero quizá Jobs sentía más devoción por Bob Dylan.

Algunas biografías confirman que estuvo saliendo con Joan Baez, tan sólo por conocer más cuestiones personales de Dylan. Este siempre le ha rehuido. Dylan es un enemigo acérrimo de las tecnologías.

Steve Jobs pensó en casarse con Joan Baez, pero como ella ya tenía 41 años, se lo pensó mejor y decidió que no podía ser la madre de sus hijos. Era muy mayor.

El genio de Apple siempre estuvo relacionado con U2. Pero, sobre todo, porque los dos áticos, en los apartamentos San Remo, en el Soho de Nueva York se los vendió a Bono por una bonita suma, cercana a los 12 millones de dólares.

U2 y Apple empezaron a hacer negocios, como bien se sabe. Primero U2 y, por fín, los Beatles. La Manzana de los Beatles también la mordió Jobs.

Ahora, en este siglo XXI, ese logo maravilloso, con la manzana verde de Magritte, que diseñó  Gene Mahon, definitivamente, también ha sido mordido. Steve Jobs logró el arca de la alianza, el santo grial de la música. Los Beatles pueden ser poseidos, adquiridos por los millones de “pecadores”  de la manzana podrida. Se acabó el anhelo más deseado por los navegadores digitales. Murió el hito, el mito. Como dijo una vez George Harrison: “¡Lo Beatles han caido. Viva el vinilo!”.

Así podremos pintar de blanco al submarino amarillo. Casaremos por fín a  Eleanor Rigby. Haremos tocar a la banda del Sgt Peppers y cantaremos juntos aquellos de “All you need is Apple… “

Mill millones para la verde manzana de Paul, otros mil para el arbol , la propia EMI, a punto de la bancarrota y el 90 por ciento del negocio de los Beatles para aquel viejo fan del grupo de Liverpool. Tal como quería el dueño del iTunes.

Insisto en que Adán y Eva , Newton, los Beatles y Steve Jobs tenían razón.