Las grandes compañías tienen el poder de amedrentar a los artistas y manipularlos, en muchos casos, con maniobras que acaban con la propia creatividad de sus artistas, como si los cantantes o los grupos vivieran de las compañías.

Es justo al revés. Las compañías de música son las que viven de los artistas. Pero ese concepto se difumina. Se pierde. Para paracer todo lo contrario. Aparentemente.

Desde el primer momento que escuchó “Congratulations”, el segundo álbum de nada más que puso pegas, aunque como los directores artísticos se equivocan, por miedo al error, se tragaron el álbum.

Pero hicieron unas operaciones para que el álbum no vendiera lo suficiente o lo mismo que el anterior. Predicciones comerciales a la baja. Con un plan de marketing muy pequeño en inversión, paúpérimo, justo la mitad del dinero que habían invertido en el “Oracular Spectacular”.

De esta forma, es imposible vender discos y al grupo se le pone modo de culpa, porque piensan que el álbum era realmente mediocre, cuando no era cierto.

“Congratulations” es un álbum arriesgado. Pero espectacular. Y, desde luego, más valiente e imaginativo que el primero.

Pero MGMT, el duo, se ha asustado. No quieren perder la teta de Sony. Por ejemplo, las declaraciones de Andrew avisando de que la compañías quiere más control sobre el tercer álbum y que el grupo no tiene más remedio que claudicar, es casi una declaración de derrota. El principio del fín para MGMT.

Es en estos casos, cuando la personalidad de un artista sale a flote. Como le ocurrió a Bowie, a Lou Reed , a los Stones, .. En fín, los ejemplos son numerosos, pero no los suficientes, porque abundan más los casos de artistas que se han evaporado ante las presiones de su compañía de discos.

Allá MGMT, pero empiezan a perder la batalla de la creatividad.

Abajo, el formidable ‘Congratulations'.