SOBRE VIVA LA VIDA Y NO LINE ON THE HORIZON

Ayer, en el avión que me devolvía de Londres, leía la crítica de Pete Paphides, en el Times, del nuevo album de .
No, no lo ponía mal,tranquilos, fans, pero tampoco bien. Más bien se hacía una reflexión sobre unas palabras de en el propio Times, en el sentido de que había diseñado la sensación de que este album era poco más o menos que una obra maestra o se convertía totalmente en irrelevante. Es decir, la orgía de los extremos. como si se tratara de Mahoma, Jesus, buscando la metafísica de las religiones excluyentes.
Por supuesto, el album no es el mejor del grupo, pero "¿irrelevante". Y,al final, se ponía más crítico :"¿como no va a convencer a su compañía de discos que este es su mejor album cuando incluso ha convencido a Bush para sacarle dinero?."
Pues, bien, esta crítica no la he visto en ningúna de las docenas de paginas de fans  de U2. Se han cebado en la muy de "pesebre" del Telegraph o del reportaje del The Observer del pasado domingo- es decir, The Guardian en domingo- una apología de un amigo de Bono, Sean O´Hagan.
Uno también es amigo de y no me he pavoneado de lo que dije de en mayo sobre "Viva lka vida" ,ahora que ha salido la noticia de que el album de se ha convertido en el más vendido de todo el 2008. No, no soy un fanático.Porque me gusta las medidas de los aspectos intelectuales de la música.
Por eso, me gustaría en esta página que vuestos comentarios lograran la inteligencia con la imparcialidad, apartados del fanatismo del puro sentido del fan. Es decir, la abstracción, el simple y puro amor por la música.
Esto es lo que escribí en la revista "Rolling Stone" semanas antes de que apareciera "Viva la Vida" de Coldplay
7.- VIVA LA VIDA: Es una joya, un clásico, una canción con una pasión, una felicidad interior que transpira desde los primeros compases .Unos “cellos” de  “sampling” marcan todo el tema. De alguna manera e es como una pequeña “sinfonieta” de una orquesta que suena sintética. Es la canción que más se nota la simbiosis entre Eno y Coldplay. No hay batería y los cellos llevan el ritmo. La letra es absolutamente bíblica, muy al estilo de Dylan. Habla de un rey que mira como tiemblan sus enemigos cuando lanza los dados y al final sabe que San Pedro pronunciará su nombre. Bella, apocalíptica. Una obra maestra. Lo que no sé es que hubiera ocurrido de grabarse con instrumentos reales, acústicos, de orquesta.
Abajo, un clip de U2, grabando en Fez.