Paul y ColdplayComo no quiero que se me acumule el trabajo por culpa de que no haya hablado todavía sobre el concierto de en Barcelona y sobre la parafernalia de los Beatles, que empieza ya, voy a comentar lo que pienso con la mano en el corazón.

No he hablado de Coldplay en Barcelona porque sé siempre lo que ocurre en estos conciertos en que todo tiene que quedar perfecto, a la fuerza, porque se va a grabar, se va a filmar para un próximo DVD.

Entonces, inmediatamente después, deja de ser perfecto. Se producen los acoples, las deficiencias del sonido y los nervios. El pobre Chris Martin no sabía donde meterse. Aunque, al final, se quedó contento, por lo que él llama “el maravilloso coro catalán” , con una audiencia que nadie la puede igualar.

[ad#adsense-250×250]Sobre los Beatles, nadie puede decir que no es apasionante poder tocar las canciones de los Beatles, aunque sea en un video juego. En es posible que haya poco juego y mucho Beatles. Pero no podía ser de otra forma.

Y, como decía Paul, los Beatles nunca se negaron a cualquier invención tecnológica que significara progreso. Yo no soy un adicto precisamente a los video juegos, pero con este, simplemente, me lo paso bien.

Sobre la masterización, es posible que el nuevo Cedar Audio haga milagros, que volver a retocar graves, medios y agudos con con el Pro-Tools sea maravilloso, pero lo más increíble son precisamente las 217 canciones de los Beatles. Vuelves a escucharlas y te parece increíble, increíble, la cantidad de estilos diferentes, la cantidad de exageradamente grandes canciones que son capaces de revolucionar tu propio esíritu de imaginación. Es increíble, increíble…

Abajo, “el coro catalán” de Martin.