SMASHING PUMPKINS: "OCEANIA", SENSACIONAL ALBUM

Reconozco que me he enfrentado al noveno álbum de , llamado “Oceania”, con toda clase de prejuicios.

Desconfiaba, porque los últimas obras de sólo me recordaban a una bancarrota de su talento. Tampoco me han gustado esas altisonantes declaraciones, con insultos a Radiohead y Johnny Greenwood.

Pues, debo reconocer que Oceania es muy probablemente el mejor álbum de Billy Corgan  en toda su carrera. Esto casi seguro.

Incluso mejor todavía que aquella pequeña obra maestra que era “Mellon Collie and the Infinite Sadness”, que era el tercer álbum del grupo, en 1995, y el que maracaba toda una inflexión en la calidad de compositor de Corgan.

Pero “Oceania” es todavía más bello. Hay melodías sensacionales. Está la fuerza de las guitarras brutales, la imaginación y el talento de unos arreglos entre el hard rock y el nuevo vanguardismo con guitarras, a lo Tom Morello.

Impresionante sólo como se inicia el álbum con ese ‘Quasar’. Pero a continuación llega ‘Panopticon’ y es la justa prueba de que el rock puede evolucionar como lo ha hecho con Corgan.

Por no hablar de ‘Celestials’. Maravillosa melodía, que demuestra la absoluta voluntad y talento  de Corgan para hacer canciones con guitarras acústicas electrificadas. Impresionante.

Es posible que “Oceania” sea el mejor tema de todo el álbum. Es el más ambicioso. Una canción que tiene tres partes diferentes, esenciales, maravillosas.

Pero, al final, me quedo con esa sensacional ‘Pale Horse’. Una mezcla de belleza y sensibilidad, al estilo de ‘Mellon Collie’.

Billy Corgan no puede decir tantas idioteces, habiendo hecho un álbum así . No me extraña que un ejecutivo de la EMI me dijera que habían vuelto a fichar a Corgan, porque este álbum era sensacional.

Pronto, haremos un crítica más larga, tema por tema. Lo merece. Todavía nos queda capacidad de sorpresa.