Fue una de las mayores figuras del soul y funk de finales de los sesenta y principios de los setenta y su drogadicción y alcoholismo hicieron que su estrella se fuera apagando lentamente. Ahora se anuncia que el maltrecho acaba de recibir una indemnización de 5 millones de dólares.

Según el abogado de Sly el músico de 71 años demandó a su ex mánager y abogado después de haber sido estafado durante años y años en materia de royalties.

Sly & The Family Stone fueron una máquina de hacer éxitos: “Dance To The Music”, “Stand”, “Family Affair”, “If You Want Me To Stay”, carnaza para su ex mánager, Gerald Goldstein, y su ex abogado, Glenn Stone, que le hicieron firmar varios complicados contratos que el músico no comprendía, según explica el actual abogado de Sly, Nicholas Hornberger.

“Estos chicos, en sus cabezas, inventaron que por alguna razón pensaban que tenían derecho a todo”.

Born free: The singer's RV could be seen parked on a residential street in the Crenshaw neighborhood of South LA

Sly acabó viviendo en una furgoneta, pero insiste en que es por elección propia. Pero también asegura que no recibió ningún pago de regalías entre 1989 y 2009.
Después de dos días de deliberaciones, un jurado de Los Ángeles evaluó los daños en 2,5 millones de dólares contra Even St Productions, 2.45 millones contra Goldstein y 50.000 dólares contra Glenn Stone.

Según Hornberger:

“Es un buen día para Sly, es un buen día para los artistas en general. Este ha sido un veredicto importante para las personas que son artistas, actores, compositores musicales, etc.

“Es uno de los chicos buenos. Estas personas le engañaron y se llevaron todo su dinero”.

Almost homeless?: The 71-year-old has been living out of his van for years, although he insists it is by choice

Sin embargo el abogado de la defensa ha desafiado el fallo a favor de Sly, alegando que el jurado no ha entendido un caso cuya sentencia piensa apelar.

Asegura que Stone se acercó a sus clientes con la promesa de crear un nuevo álbum en un intento de relanzar su carrera musical. Ellos le dijeron que podían negociar los derechos de los royalties de Stone, ayudándole a pagar los impuestos que el artista debe al Departamento de Tesorería de Estados Unidos.
Bodell remata diciendo que Stone recibió 9 millones de la compañía, pero que nunca produjo el álbum prometido.