Desde que publicara en 1991 aquel discutido “Liverpool Oratorio”, Paul McCartney ha querido alternar su papel esencial de músico pop y rock con incursiones en la música clásica. Ahora anuncia – 3 de octubre Reino Unido, 4 en Estados Unidos- la edición de “Ocean´s Kingdom”, su primera música orquestal compuesta específicamente para un espectáculo de danza.

Para este proyecto McCartney ha colaborado con Peter Martins, el director del Ballet de Nueva York. El ballet, con música interpretada por la London Classical Orchestra, dura una hora y tiene cuatro movimientos: “Ocean's Kingdom”, “Hall of Dance”, “Imprisonment” y “Moonrise”. El argumento del ballet narra una historia de amor en un mundo sumergido en el agua cuya población está amenazada por terrícolas.

Sir Paul ha manifestado que su principal intención ha sido hablar de la emoción humana, y que ha supuesto un desafío para él pasar el amor, el temor, la rabia o la tristeza al lenguaje musical.

Curiosamente el disco va a ser editado en Gran Bretaña por Decca, el sello que rechazó a los Beatles el 1 de enero de 1962. Para la historia ha quedado, de forma enormemente injusta, el nombre de Dick Rowe, la persona que decidió no contratarles. Pocos recuerdan que el ex batería de los Shadows, Tony Meehan, fue el productor de la sesiones. Y es que hay muchos Dick Rowe: EMI, Columbia, Pye, Philips y Oriole no quisieron contratar a los Beatles hasta que George Martin decidió ficharles para el pequeño subsello de EMI, Parlophone.