Aunque siempre ha presumido de ser muy sexy con los hombres, lo cierto es que Sharleene Spiteri se ha convertido en una de las indiscutibles divas de las lesbianas y el mundo gay.
Un  domingo, en el Apollo Hammersmith  de Londres fuimos testigos del último concierto de una breve gira en solitario por el Reino Unido. La verdad es que me sorprendí que casi las tres cuartas partes del teatro estuviera compuesta de parejas femeninas, presumiblemente lesbianas, que no tenían inconveniente de besarse apasionadamente en algunos de los temas románticos de Sharleene.

Sabía que desde el primer gran éxito de su grupo Texas, “I don´t want a lover”, al vestir incluso con las señas de indentificación lesbianas con su  “Big E” Levi y la cazadora de cuero, ya tenía todo el camino para ser un icono homosexual.
Ella siguió jugando con ello, cuando en un video iba  vestida de trasvestí, como Elvis o apareció en el programa de  Ellen de Generes como invitada especial.
Finalmente, el tema de “Don´t keep me waiting” de su fracasado album de debut en solitario, “Melody”, es la canción importante de una serie de TV de lesbianismo llamada “The L word”.
Todas las canciones de “Melody”, tras abandonar el grupo Texas, son letras de ataques directos a su primer marido, el periodista Ashley Heat, con el que tuvo una hija.

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Muchas de esas letras  han sido acogidas con fulgor por el mundo del lesbianismo.
La Spiteri, en directo, llevaba un grupo fantástico de músicos. Destacó cuando hizo “Say what you want“. Me gustó mucho la versión que hizo de “These boots are made for walkin” y, en general, su público homosexual acabó totalmente entregado.
Quizá pueda a llegar a ser la “nueva” Dusty Springfield. Sigue cantando fenomenalmente más que Duffy o Amy Winehouse, desde el punto de vista técnico. Es probable que por eso esté “peleada” con el mundo, pero tiene ya 50 años y tampoco se puede tener éxito eternamente.

Recuerda como un fan que una vez se acercó a ella y anunció, a propósito de nada, que la música de Barbara Streisand es “realmente buena para otra mujer” . Y luego usó la palabra ‘cunnilingus' “.Lo gracioso fue que nunca dijo ‘sexo oral'. Si hubiera dicho ‘sexo oral', hubiera pensado que no sé a dónde vas con esto, con Barbara Streisand ‘. Pero fue el hecho de que  dijo ‘cunnilingus'.  ‘¿Ese wera  el plato de la noche?' ”