EL «SGT. PEPPER» Y SUS SECRETOS ; POR JULIAN RUIZ

¿Que tienen que ver Tchaikovsky , John Lennon , George Martin y Lewis Carroll?. Sin duda , “ A Day in the life”, la  más impresionante canción del siglo XX. Mi canción favorita de toda la historia de la música. Mi querida,  mi amada canción.  Mi sueño eterno del tema perfecto, como  una pequeña suite, una opereta del futuro.

En definitiva, el orgasmo final de la mayor obra de arte del siglo pasado,  incluida en  el octavo álbum de los increíbles Beatles:”Sgt Pepper ´s Lonely hearts club band”

EL "SGT. PEPPER"  Y SUS SECRETOS ; POR JULIAN RUIZ

Me quejé al propio George Martin cuando estuvo en Madrid de por qué había mutilado o censurado , la tremenda e imaginativa cuenta para iniciar “A Day in the Life” , con la frase:”Sugar plum  Fairy” . ¿Por qué castrarnos en la versión que él mismo nos había señalado y mostrado cuando se hizo el film sobre  la Antología de los Beatles?. En aquellos días, a comienzos del año 1967, a los pasantes de droga se les llamaba “sugar plum Fairy”. Pero para la gente en general,  se relacionaba con el título de la danza de Tchaikovsky en el “Cascanueces” . John era así. Jamás podía ser reverente, predecible.

George Martin tenía razón cuando decía que la voz de John en el inicio de la canción te cala los huesos, te inunda  el alma con un sentido estricto de la belleza. Para el productor de los Beatles era un misterio y una irreverencia atonal  que John odiara su voz , a la que quería siempre doblar, o que sonara como la de un monje tibetano desde algunas montaña, como ocurrió por su capricho en “Lucy in the sky with Diamonds” .

Por cierto, que un día al propio John se le escapó de que el tema era una referencia inequívoca al LSD. Era lo que Paul , George y , sobre todo  John tomaban en aquellas sesiones en el desangelado estudio 2 de Abbey Road , frío y nada hogareño , desnudo de emociones. Hasta el punto que una noche John se sintió tan mal por un exceso de líquido de LSD , que George Martin preocupado , le subió a la terraza de Abbey Road, con el peligro de que John se hubiera caído. Para John Lennon era un cielo de diamantes. Para George una buena noche de estrellas. De todas formas,  existía el dibujo que Julian, el  hijo de John , con Lucy en el cielo.

George Martin también me contó que la primera toma de “A day in the life”  le había impresionado tanto, porque estaba seguro de que John y Paul la habían trabajado previamente en casa de Paul, en St. Johns Wood, a poca distancia de Abbey Road, donde ambos quedaban para completar canciones o componerlas antes de llegar al estudio en el Rolls Royce de John,a pesar de que estas muy cerca, pero era una manera de librase de las fans, que todavía frecuentaban incluso a la diez de la noche los alrededores del estudio. En el mismo piano de la casa de Paul, se escribieron otras dos obras maestras del Sgt. Peppers. 

EL "SGT. PEPPER"  Y SUS SECRETOS ; POR JULIAN RUIZ

Es decir “With a little help from my friends” para que la cantara Ringo y la estrepitosamente sentimental “She´ s leaving home” . Las tres canciones fueron cantadas por ambos, como réplicas y recuerdos del mundo nostálgico al que habían vuelto los Beatles, tras decidir no tocar más en directo y grabar un nuevo disco. Eso representaba  la libertad absoluta  de grabar con nuevos instrumentos, con arreglos que no tuvieran que ser clonados en el directo. “No había  máquinas de “samplings” en aquellos días.

Con tan sólo la guitarra y su voz de John, más el piano de Paul , que hacía de perfecto contrapunto” , ya de por sí “A day in the life “ era una obra maestra. Sembrado el texto y manejado por las ideas de Lewis Carroll y el surrealismo de cualquier hecho puntual. La letra de John se inició con la simple lectura del periódico del día anterior, el  “Daily Mail” del 17 de enero .

Se podía leer sobre la muerte del gran amigo de Brian Jones, de los Stones, el heredero de la cerveza Guinness, Tara Browne, en un estúpido accidente. Los agujeros del Albert Hall  que tenían que arreglarse, otros cuatro mil agujeros en Blackburn, un recuerdo a la novela “How I won the war”, que era la película  de Dick Lester que John había rodado en Almería . Hasta que llegaba la mítica frase de Paul : “I´d love to turn you on” (“te quiero poner cachonda”) , por la que victoriana y reaccionaria BBC condenaría a la prohibición radiofónica  a la mejor canción inglesa de toda la historia.

EL "SGT. PEPPER"  Y SUS SECRETOS ; POR JULIAN RUIZ
La nota final de «A Day in the Life»

La mini -opereta que canta Paul en medio , es un recuerdo de su infancia cuando le recogían en autobús para ir al cole. Simple.Otro día en la vida de la infancia de Paul. Como no sabían lo que meter a continuación  de la mini canción de Paul, dejaron 24 compases libres , para luego decidir que rellenar , para volver a la melodía del  “periódico” de John.

Se decidió que esos 24 compases fueran rellenados por un arreglo orquestal , de George Martin. John estaba empeñado en una orquesta de al menos doscientos músicos. Martin decía que esa cantidad no la pagaría la Emi. Hasta que George tuvo que reconocer que contratar a 41 músicos de cuerda y poder doblarlos unas cuantas veces podría sonar como John quería. Así fue el 10 de febrero . Un “happening” en el estudio 1 de Abbey Road, con Migk Jagger, Keith Richards, Donovan e incluso Mike Nesmith de los Monkees,  de invitados, alrededor  de los pobres músicos de orquesta sinfónica ,  disfrazados como si  estuvieran en una fiesta de carnaval. Es decir, con  penes en lugar de narices, calvas en forma de culos, lo más escatológico que se le había ocurrido a John.

Pero aún ni con la orquestación , Lennon estaba contento con el resultado final. A la canción  le faltaba algo más. Algo que sonara a la explosión de un orgasmo. George Martin se quedó sin ideas. Pero, al final, se le ocurrió el famoso glissando de “De la entrada de los dioses en el Valhala “ de Wagner . Magnífico, pero el orgasmo tenía que acabar. Efectivamente, los cuatro beatles , más George Martín tocaron tres pianos simultáneamente con el “do” más profundo. El final de un orgasmo  pianístico de 24 segundos de duración.

EL "SGT. PEPPER"  Y SUS SECRETOS ; POR JULIAN RUIZ

Para el pobre George Martin su pesadillas de “ A Day in the Life” no habían terminado. John había leído en algún sitio que los perros podían oír frecuencias más altas que los humanos. Como era algo que no existía en el archivo sonoro de la EMI, John volvió al ataque  justo el día en que había que mandar la cinta para su fabricación.

John  pidió que les grabaran a los cuatro frases locas, irreverentes, estúpidas, con cintas al revés y a ver como quedaba al final. Eso hizo el pobre George Martín en dos pistas. John dejó que a Paul se le escuchara decir algo como “Nunca me hizo falta de ningún otro modo” ,mientras se oía una conversación de fondo entre ellos. Ese fue el final del álbum más impresionante de la historia de la música.

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6 Comentarios
  1. Julian Ruiz dice

    4.5

  2. Anónimo dice

    4.5

  3. Anónimo dice

    5

  4. Anónimo dice

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  5. Administrador dice

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