UN SEMIRECLUSO GEORGE MICHAELAyer leía una noticia de un tabloide en que se decía que aparecía en una red social de “gays”. Por supuesto, era mentira.

Lo cierto es que Michael publica el lunes, en todo el mundo, una re-edición de su forrmidable debut en solitario, el sensacional “Faith”, tras haber decidido dar por acabado el episodio de Wham.

“Faith” constituyó la cima de su carrera y el comienzo del caos, que concluyó en el mes de octubre pasado, cuando fue recluso un mes en la carcel, tras recibir una condena más grave, por haber destrozado el escaparte de una tienda, bajo, la indiscutible in fluencia de alcohol y drogas. Un coctel del que parece no salir nunca. Ya no podrá conducir en cinco años.

Es una pena. Al volver a escuchar “Faith”, me resulta patético que el autor de ‘Father Figure’ haya podido llegar hasta su estado actual de drogodependencia.

A finales del año pasado, lanzó otra canción de navidad, como le gusta hacer desde que ‘Last Christmas’ se convirtiera en un clásico. El tema demostraba que ha perdido mucho de su talento.

El dice que ya no fuma tanto cannabis, pero has entrado en el mundo de las pastillas… Para la depresión, para el insomnio, para la ansiedad…

Sony tuvo previsto la salida de “Faith” para el mes de noviembre del año pasado, pero como Michael estaba en la carcel, suspendió la salida hasta el 31 de enero de este año. No se espera que George Michael haga promoción alguna. Tampoco tiene ya relación contractual con Sony.

En diciembre se compró una maravillosa casa en la bahía de Sydney. Parece que no la adecuado todavía a sus gustos. Sigue viviendo semi-recluso en su mansión de Londres, siempre apoyado por su novio, Kenny Goss. Miedoso a la persecución de los paparazzi, el asalto de algún loco o el simple temor a la verdad de cada día.

No hace mucho dijo que no volvería más al mundo de la música. Pero uno cree piadosamente que ahora más que nunca necesita la religión de la música.

Abajo, la formidable ‘Father Figure’.