Unas recientes declaraciones de su asistente personal Peter Freestone parece que confirman algo que se presumía, que las cenizas de Freddy Mercury se esparcieron en el lago Ginebra, muy cerca de la casa que tenía en el lago, a unos kilometros de Montreaux.

Ni está enterrado ni ha quedado nada de él. Sin embargo, familiares del cantante  de Queen, parte de la familia de Bombay, emigrada a Africa, y que tratan de enredar algunos parsis que intentan decir ahora desde Stone Town, la capital de Zanzibar, que  
está enterrado allí, a poca distancia donde nació.

“Así debía cantar Zaratrustra”, escribía Rohinton Mistry -el mejor escritor parsi- sobre Faroukh Bulsara, alias Freddy Mercury. Para los zoroastras él único sentido de la vida es su celebración en un sentido hedonista. Freddy así lo entendió. Hasta llegar al paroxismo. Como si hubiera sido una  revelación del dios Mazda . Hasta  su madre Jer aseguró que su hijo nació el primer día del calendario parsi, un 5 de septiembre de 1946. Además, fue investido parsi en el Templo del Fuego de su ciudad natal Stone Town (Zanzíbar) a los siete años.

Cuando murió el 24 noviembre de 1991, en su funeral, un sacerdote zoroastra ofició toda la ceremonia ante sus grandes amigos Elton John y David Bowie. No era precisamente una Torre del Silencio -ahora están prohibidas por los parsis-, pero sigue sin saberse el sitio exacto donde se encuentran los restos de Freddy.

[ad#adsense-250×250]Mary Austin, su heredera, amante y gran amiga, que todavía vive en  Garden Lodge, en Kensington (Londres), asegura que Freddy no quería que lo supiera nadie. La versión oficial es que sus cenizas fueron esparcidas en el lago Montreaux (Suiza). Pero, ¿quién quiere vivir para siempre?, como decía una de sus canciones.

Está demostrado, incluso por el ADN, que los parsis proceden del norte de Irán. Son viejos descendientes de los persas. Una de las ciudades santas de los parsis es Bulsara, el apellido original de Freddy. Quizá por eso , hace tan sólo tres años, el régimen iraní de Ahmadinejad, toleraba oficialmente la música de Queen. Son los únicos artistas occidentales que no están prohibidos. Y ‘Bohemian Rhapsody' es una especia de himno para los iraníes.

¿Cómo era Freddy?. No había ningún parecido entre el que conocí en los años setenta y el que me encontré la última vez que lo ví, en Ibiza, a finales de mayo del año 87, cuando cantó en el KU su famosa ‘Barcelona' con Monserrat Caballé.
Freddy había decidido pasar unas vacaciones en Ibiza . El batería de Queen. Roger Taylor tenía una casa en San Antonio y Pino Sagliocco, el primor y gestor del Festival anual Ibiza´92, mantenía unas relaciones fantásticas con John Reid, el manager de Queen. Entre todos, convencieron a Samaranch para que ‘Barcelona' se convirtiera en el himno oficial de los Juegos Olímpicos del 92. En aquella noche ibicenca, a pesar de la excitación de cantar con la Caballé, Freddy ya no era el agotador y agitador cantante que sólo conocía la existencia del epicurismo y la promiscuidad. Muy lejos quedaba  la famosa bacanal que organizó una vez en Munich, que duró un par de días, cuando cumplió 39 años. Era como si en esos momentos, quisiera “sentar la cabeza” .

[ad#tradedoubler-300×250]Ahora sé la razón por la cual Freddy había perdido esa energía delirante, esa magia de de devorador de la vida con la que me había encontrado, por ejemplo, en Nueva Orleáns, cuando se le ocurrió presentar el álbum “Jazz”, con más de doscientas chicas desnudas en el “ballroom” del hotel Fairmont, en aquella noche de Hallowwen del año 78.

Según el libro “Mercury and me” de Jim Hutton, su último amante en sus últimos seis años de vida, fue en la primavera de aquel fatídico año 87 cuando le diagnosticaron el SIDA. Freddy y Jim, tras grabar ‘Barcelona' pensaron que lo mejor era viajar a Ibiza y pasar unas vacaciones.
Freddy ocultó el diagnóstico a todo el mundo, por miedo a lo que pensarían sus padres, su hermano, el resto del grupo. Sólo un día antes de su muerte publicó un comunicado oficial en que reconocía su enfermedad. Todas las asociaciones del SIDA le han criticado, porque si lo hubiera anunciado en aquel momento que conoció la noticia se habría prevenido bastante más la enfermedad y se hubiera dedicado más dinero a la investigación. Pero la primera  gran estrella del rock víctima del SIDA tardó más de cuatro años en reconocerlo. ¿Por qué?. Quizá por ser zoroastra, por su religión o, simplemente, por desvíar la atención en su sentido hedonista de la vida. Tenía razones para ocultar el drama. Por su homosexualismo, su ciudad natal en la isla de Zanzíbar, dominada por el Islam, prohibe cualquier identificación con Freddy. Pude comprobarlo por mí mismo hace unos pocos años, cuando viajé a Stone Town. Tras muchas vueltas, encontré la calle y el edificio donde nació Freddy, más bien guiado por una biografía en la que se decía que su padre trabajaba en el edificio colonial del puerto de la ciudad, a  tan sólo dos calles.  La  casa está  repleta de vecinos en la actualidad . Todo  está degradado por la humedad y cuesta muchas preguntas confirmar que nació en el segundo piso del inmueble. Preguntas a   los vecinos y nadie quiere darte ni razones ni explicaciones . Sólo que allí vivió hace muchos años una familia parsi de apellido Bulsara. Sí, alguna vez vivió allí el famoso cantante de Queen. De hecho, la ciudad todavía no tiene un sóla señal de que Freddy hubiera nacido allí. El dueño del actual bar Zanzíbar en Stone Town quisó hacer un festival en  el sesenta aniversario del nacimiento del cantante, pero las autoridades se lo prohibieron.

El propio Freddy siempre trató de esconder su origen parsi, su educación en Panchgani, no muy lejos de Mumbai, su religión zoroastra y hasta su homosexualidad. Mary Austin vivió seis años con Freddy y no supo hasta el cuarto año de vida matrimonial, que él tenía un amante norteamericano que era ejecutivo del sello Elektra. Musicalmente, Freddy era un superdotado. Puede que sea el mejor cantante de la historia del rock. Su voz llegaba casi a un registro de cuatro octavas. Cuando hablaba tenía voz de barítono, pero cuando cantaba llegaba a ser un tenor puro, cristalino y llegaba a la nota más inverosimil. Era pianista desde los ocho años. Con cinco años su tía le dio las primeras lecciones de piano en Zanzibar. Tuvo su primer grupo, los Hectics, en la India, con tan sólo 10 años. Ya en Londres, en la escuela de arte de Ealing, donde tuvo como compañeros a Pete Townshend de los Who y al actual Rolling Stone, Ronnie Wood  sorprendía a todos con maravillosos dibujos al carbón.

Estaba obsesionado con Jimi Hendrix y algunos de los dibujos del guitarrista  son extraordinarios. Muchos de ellos, incluido uno a Paul Mc Cartney, sólo se han conocido después de su muerte. Pintaba y se ganaba la vida como vendedor de ropa de segunda mano en el ahora tristemente desaparecido Kennsington Market. Cuando ahorraba, vívia intensamente la tienda Biba, que en los años setenta era el corazón de la moda londinense.Pero según me contó un día el guitarrista Brian May, Freddy estaba obsesionado con ser algún día una gran estrella de rock. Llegó a grabar una maqueta con un grupo llamado Wreckage, que todavía no se ha perdido. Era una especie de desarrollo del pop de los años sesenta, pero bastante más sofisticado. Como nadie quiso publicarla formó un nuevo grupo que llamó Sour Milk Sea, pero tampoco funcionó. Ya estabamos en los comienzo de la década de los años setenta. En aquella época , los más atrevidos, trataban de galvanizar una especie de rock más sofisticado, que algunos empezaron a llamarle “rock sinfónico”. Freddy conoció a los que iban a ser sus compañeros en Queen. Es decir, a Roger Taylor y Brian May, a través de un amigo común. El grupo se llamaba Smile. A Freddy aquella música le parecía muy poco convincente y empezó a llevarlos hacia terrenos de rock más duro. Estaba claro que quería ser el cantante del grupo. En el entorno de la escuela de arte de Ealing le llamaban “la reina” .Y de ahí nació el nombre del grupo Queen cuando  Roger y Brian decidieron que era el momento de tener un cantante como Freddy. No mucho después se dejó su famoso “moustache”. Dijo que le encantaban Village People y que se lo había copiado a su cantante Glenn Hughes.

Freddy escribió diez de las diecisiete canciones de éxito de Queen. Entre ellas, obras maestras como ‘Killer Queen', ‘Bohemian Rhapsody', ‘Somebody to love', ‘We are the champions' y ‘Crazy little thing called love'. Como gran pianista, escribía canciones al piano, complicadas de armonías, en diferentes tonos y estilos. Pero también escribía a la guitarra, con pocos acordes. Siempre  decía que él podía leer música en el pentagrama. Pero jamás pensó que sólo la música cautivaría al gran público. Estaba convencido de que tendría que haber un toque teatral en todo lo que concernía a Queen. No paraba de ir al cine .Creía que en ese momento las grandes ideas estaban en la gran pantalla. Estaba obsesionado también con la Opera. Era una especie de pesadilla. La clave estuvo cuando tuvo la idea de crear una insólita obra maestra del pop como es ‘Bohemian Rhapsody'. Acababa de ver una película de los hermanos Marx, precisamente, “Una noche en la Opera” y tenía una melodía extraña ,que cambiaba constantemente de acordes. Convenció al grupo de que tenían que grabarla. Las sesiones de grabación comenzaron un 24 de agosto de 1975. Pues, bien, sólo tres semanas después estaba acabado el tema, tras haber utilizado cuatro estudios diferentes. Los volvió locos a todos. Brian me contó que todos los días se pasaban de diez a doce horas cantando. El productor Roy Thomas Baker llegó a utilizar hasta cuarenta y ocho pistas de voces, de doscientas tomas diferentes. Tuvo que reducirlas , porque en aquella época no se podía utilizar más que un magnetófono analógico de 24 pistas. Pero el problema es que cuando terminaron la “epopeya”, el tema duraba casi seis minutos. ¿Quién iba a poner en la radio un tema que duraba seis minutos?. Hasta para resolver esa indisoluble problema, Freddy tuvo una idea. Le mandó a su amigo el disc-jockey Kenny Everett una copia, pero advirtiendole que no la pusiera en la radio, que sólo se la enviaba como regalo personal. Freddy ya sabía que Everett no iba a resistir la tentación. No paró de ponerla y fue número uno. Se ha especulado mucho sobre la letra del tema. Muchos dicen que es la historia de un suicidio referida a los demonios y que tenía referencias de “El Extranjero” de Albert Camus. Otros aseguran que es una variación de un poema de Housman, pero Freddy siempre dijo que era la simple historia de un joven que había asesinado accidentalmente a otra persona y que, por tanto, vendía su alma al diablo. En realidad, con ‘Bohemian Rhapsody' había roto todos los esquemas del pop, porque contenía nada menos que seis partes diferentes: la introducción, melodía, sólo de guitarra, opera, rock y salida. Todo ello, repleto de de cambios en estilo,tono y tiempo. La obra de un genio o un revolucionario. Siempre le gustaba grabar en “grand piano”, pero cuando empezó a descubrir los sintetizadores también empezó a utilizarlos y desarrollarlos. Pero a veces, se retaba a sí mismo con la guitarra. Un tema como ‘Crazy little thing called love' tiene pocos acordes y la compuso con la guitarra.

Admiraba  el cabaret. Siempre dijo que quería ser como Liza Minelli en “Cabaret”, aunque le gustaba mucho Aretha Franklin. Una vez le dijo a la Caballé: “Olvidate de Puccini y todos los demás compositores de opera. Todos ellos están muertos, pero yo estoy vivo, darling”.

Siempre bebía champán, hasta los últimos días de su vida, aunque también le gustaba el vodka frío y la comida hindú. Y sus gatos persas no le dejaron nunca . Sólo hasta el día de su muerte. No le daba tanta importancia a la ropa. Sólo cuando subía a un escenario. Allí era feliz, a pesar de su timidez. Como decía Niezstche en “Así hablaba Zaratrustra”: “Muertos están todos los dioses, ahora queremos que viva el superhombre”.Abajo, ‘Love Kills'.
[ad#adsense-468×60]