Portada del reciente libro de memorias de Scott Weiland , un personaje único

Not dead, not for sale es el increíble libro de memorias del inigualable Scott Weiland. Libro de maravillosas anecdotas, de historia del rock crudo, de groupies, putas, drogas, celos y venganzas. El mundo del rock con retratos realistas, de una crudeza, a veces brutal.

Está maravillosamente escrito, porque Weiland le ha pasado sus historias a la pluma de David Ritz, que ya trabajó con Ray Charles y Aretha Franklin y es el insigne letrista de la última gran canción de Marvin Gaye, ‘Sexual Healing'.

Weiland dice que entró en la música muy poco convencido de que le gustase y que, desde luego, se convirtió en el cantante The Velvet Revolver por cuestión de dinero. Nada más que eso.

Para terminar asegurando en el libro que las esposas y las mujeres acabaron con el “supergrupo”, un termino que detesta.  Máxime cuando Slash le dijo que había que tener en mente a Bad Company.

Sólo una vez he entrevistado a Weiland. Fue en Madrid, en la primavera de 1998, cuando vino para promocionar su primer álbum en solitario, extraño y comprometido  “12 Bar Blues”, donde se encontraba el curioso tema ‘Barbarella', que ponía mucho en la radio, escrita por Tony Castañeda, el hermano de su primer mujer de origen catalá.

Me reí mucho con él. Era un tipo francamente divertido. Me contó que acababa de salir rehabilitación y que, en ese momento, volvía a estar limpio. Me contó cosas increíbles de Axl Rose y del mundo de las drogas. Y, por supuesto, que ya no aguantaba a sus compañaeros de Stone Temple Pilots.

Hace un año, Scott violvió con ellos, con un álbum francamente regular. Ahora se vuelve a hablar de la resurrección de Velvet Revolver. Una vez más sería por dinero.

Abajo, su ‘Barbarella', cuando la hizo en el programa de Letterman