Carlos , ante el descenso de su popularidad en la giras, ha optado por firmar un contrato de dos años con el House of Blues de Las Vegas, que está situado en el Hotel Mandalay Bay.

El contrato le obliga a actuar en el local durante 80 noches por año. Luego, ha firmado 160 actuaciones y parece que va a cobrar por ello 10 millones de dólares.

Santana ya había hecho  una operación parecida en Hard Rock Hotel en Las Vegas, pero le era más difícil llenar. Porque esa primera experiencia le costó algunas noches de insomnio. Cuatro mil plazas no son las 1.500 de House of Blues.Va a ser más fácil.

Dice Santana que Las Vegas es una ciudad ejemplar y que se siente muy a gusto en ella. Y que se lo pregunten a Elton John, con su show.

También piensa que puede ser un gran labororatorio de investigación de constantes musicales. Que invitará a viejos y jóvenes bluesman o rockeros con él en el escenario.

Santana dice que con 64 años está muy harto de pegarse tortas por el mundo. Ahora, las tortas las dan en sus restaurantes.

Santana ha abierto una gran cadena de restaurantes de comida mejicana, que se llaman Maria Maria, como su canción con Whyclef Jean, de su álbum “Supernatural”.

La vida ha cambiado completamente para Santana desde que conoció a una percusionista de su banda, Cindy Blackman, con la que se casó hace dos años y dejando a su primera mujer, tras más de treinta años.