Portrait Of A Legend (CD de audio)


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Reggie Love se acercó a Barack Obama: ”¿Estás seguro que te acuerdas de la letra?”. Era la noche del cambio en América, la noche en que había ganado un negro la presidencia de los Estados Unidos, allí en Chicago. Y el presidente electo parafraseó la letra de la famosa canción de , ‘A change is gonna come’: “Ha tardado en venir, pero esta noche, el cambio ha llegado a América”.

Cuarenta años antes, el 11 de diciembre de 1964, Sam Cooke, la máxima estrella de la música negra, el cantante que se decía había inventado el “soul”, cenaba con unos amigos en un club del “downtown” de Los Angeles. 

Estaba de buen humor y cantó “Good news”.  Según su asistente, entre los “amigos” había ejecutivos de Lawn Jockey, una especie de “padrino” de la música negra , que apuntaban números en las servilletas , hasta que Sam se hartó y dijo “Yo prefiero llevar mis propios negocios” y se levantó de la mesa, acompañada de una belleza euro-asiática, una tal Lisa Boyer. Lisa decía que era cantante , pero sus vestidos, su maquillaje y hasta el lenguaje era el de una fulana. Sam y Lisa llegaron al club PJ´S unos quince minutos más tarde. Estuvieron muy poco tiempo , porque Sam le sugirió a Lisa ir donde ya habían ido otras veces, al Motel la Hacienda , South Figueroa.

Sam hizo el  registró a las dos y treinta cinco minutos de la madrugada como Sam Cooke y señora y pagó los tres dólares que costaba la habitación. A las tres y ocho minutos de la madrugada , la policía recibió una llamada de Lisa en la que aseguraba “que estaba secuestrada”. Cuando llegó la policía, Sam Cooke estaba muerto, semidesnudo. Como sentado hacia un lado. Sólo tenía una chaqueta puesta encima y su cabeza estaba inclinada hacia un lado de la pared de entrada de la recepción del hotel. Tenía un disparo en el pecho y muchas heridas en todo el cuerpo.

Bertha Lee Franklin, la encargada del hotel , no hacía más que repetir. ”Sí, sí, he sido yo la que le ha disparado…”. La “cantante” Lisa le cantó a la policía, que ella fue al hotel sólo para hablar de su futuro en la música, porque Sam tenía un sello discográfico, pero él no la escuchaba, sólo la quería desnudar. Se fue a refugiar al baño, pero fue inútil, Sam ya se había denudado. Lisa se escapó por una ventana, con la camisa, los pantalones y los calzoncillos de Sam hacia la recepción, pero encontró la puerta cerrada y se fue hacia una cabina de teléfono, desde donde había llamado a la policía.

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La policía de Los Angeles se creyó la historia de las dos mujeres y rehusó a interponer cargos contra ellas. Es más, tildó a la vigilante del hotel como una especie de heroína que se había podido liberar de un negro, cerdo , violador.
El problema es que además , el informe final de la policía era como grotesco. Según pesquisas posteriores, la “heroína” Bertha había cambiado hasta cuatro veces sus declaraciones antes del juicio. Hasta el punto que no se sabía si había sido un robo, un crimen pasional o un asesinato en defensa propia. Tampoco se examinó el cuerpo de Lisa por si realmente tenía trazas de haber sido violada.

La policía informó que Sam Cooke había muerto a causa de varios disparos. El informe final demostró que Cooke sólo tenía un disparo en su cuerpo, justo entre la tercera y la cuarta vertebra, tan preciso que debió matarle instantáneamente. La obra de un profesional, poco probable que el disparo de una vigilante de un hotel. En cuanto a la heridas , a los golpes en todo su cuerpo, no había explicaciones. Sam Cooke tenía 33 años.

Su esposa Barbara Cooke, con la que ya no vivía , no quiso siquiera  interponer  una apelación,  tras un juicio muy corto y una deliberación de un jurado que tan sólo tardó quince minutos en decidir que Bertha Lee Franklin había matado a Sam Cooke en defensa propia. Barbara, curiosamente se casó poco después con Bobby Womack, uno de los protegidos de su marido.

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A pesar de todo, la familia materna del cantante contrató a una agencia de detectives, que descubrió lo siguiente:

1.- Sam había estado saliendo con Lisa Boyer en las tres últimas semanas . Pero si estaba saliendo con ella, ¿por que la quiso violar?. Sam salió del club con tres mil dólares. Jamás se encontró esa cantidad.
2.- Lisa  fue arrestada por prostitución un mes después de la muerte de Sam. Quince años más tarde acabó con sus huesos en la cárcel por asesinato en segundo grado, tras haber disparado contra su amante.
3.- Bertha Lee , la heroica vigilante, no tenía registrado el arma del calibre 22, con el que decía que había matado a Sam. Sólo tenía registrada un arma del calibre 32. Bertha murió 18 meses después en un asesinato que todavía hoy día es un misterio.
4.- La maravillosa Etta James escribió en su autobiografía, “Rabia por sobrevivir” , publicada en 1995 , que visitó el ataúd abierto antes de que a Sam se lo llevaran a Chicago y pudo comprobar que Sam debía haber recibido una paliza tremenda, porque la cabeza estaba casi despegada del cuerpo y las manos estaban como rotas o trozeadas, su nariz estaba hundida y tenía dos cicatrices tremendas en su cabeza.

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¿Quién mató a Sam Cooke?. Las sospechas apuntan hacia la mafia de la industria discográfica. Pero poco antes de su muerte, el cantante había despedido a su manager J. W Alexander. ¿Saben quien fue su sustituto?. Ni más ni menos que Allen Klein, el mismo, el mismísimo que fue manager más tarde de los Rolling Stones, de los Beatles , que murió y también se llevó a la tumba el misterio Cooke.

Como hizo con los Stones y los Beatles años después -así se crearon Rolling Stones Records y Apple-, Klein le hizo establecer un sello discográfico propio, su propia editorial, con el derecho de todas las canciones y un contrato de distribución de discos propio, a través de una cervecera en Baltimore.

Poco después del triste asesinato, Barbara vendió a Klein los derechos editoriales de las canciones que había escrito su marido, por poco más de cien mil dólares. En la actualidad, generan de cuatro a cinco millones al año.

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Su viejo manager Alexander, era uno de los jefes económicos de Malcolm X. Así que la nación del islam también tenía motivos para matarle, dado que Sam retiró sus negocios con los hermanos islamistas. Sin embargo, la sociedad de Malcolm X siempre trató de que pareciera todo lo contrario. “A Change is Gonna Come” sonó  en el día del entierro de Malcolm X y el cineasta Spike Lee también la incluyó en su film sobre el líder negro.

Sam Cooke también está enterrado en el cementerio de Forest Lawn, como Michael Jackson. En los alrededores de su tumba, en esos días en que se lloraba al  “rey del pop”, no paraba de sonar ‘What a wonderful world’, la gran canción del hombre que había inventado el “soul”  y que  había compuesto y cantado para el lanzamiento de su primer álbum.

Cooke siempre creyó en que los negros pudieran disfrutar de un cambio y que este era realmente un mundo maravilloso. La pregunta sopla en el viento. ¿Lo es?.