Resultado de imagen de Ryuichi Sakamoto

No hay nada que hacer, a , cofundador del trío japonés a finales de los 70, no le gusta la música que suena en su restaurante favorito cuando va a comer o cenar.

El músico se lo contó al crítico musical Ben Ratliff de The New York Times, y que sólo había un modo de combatirlo: creando él mismo su propia selección de música para paliar tanta tara y tanto engendro musical.

Consternado por las terribles selecciones del restaurante de Manhattan, Kajitsu, cerca de la casa de Sakamoto en el West Village, el compositor se encargó de confeccionar su propia música de fondo. Algo que no le quitase las ganas de comer, o le dejase comer en paz.

La lista de reproducción incluye temas de Jóhann Jóhannsson y Colin Stetson, y grabaciones de Aphex Twin, Oneohtrix Point Never y Nicolas Jaar. Sakamoto, como es lógico, ha tirado a lo suyo, la electrónica y la música experimental.

En declaraciones a Ratliff sobre las opciones de música del restaurante, Sakamoto dijo:

“Me pareció que su música de fondo era tan mala, tan mala… una mezcla de la terrible música pop brasileña y la vieja música folk estadounidense”.

En la entrevista con The New York Times, Sakamoto recuerda haberle dicho a Hiroki Odo, chef del restaurante: “tu comida es tan buena como la belleza de Katsura Rikyu… Pero la música en tu restaurante es como la Torre Trump”.

Finalmente se vio obligado a lanzar un ultimátum al propietario del restaurante, lo que le condujo a convertirse en comisario de la Kayitsu Restaurant Playlist, que Sakamoto hizo con la ayuda del productor musical neoyorquino Ryu Takahashi.

Sakamoto se ha convertido en “jefe playlister” del nuevo restaurante de Hiroki Odo. Esperemos que otros restaurantes de cualquier sitio en el mundo tomen nota, ya sea con electrónica o sin ella.