Lo pasó tan mal hace tres años  con su batalla contra la meningitis, que ahora ha afirmado que “hubiera dado la bienvenida a la muerte” durante su enfermedad.

tuvieron que posponer una serie de conciertos cuando su cantante contrajo meningitis vírica, una inflamación del tejido que cubre el cerebro y la médula espinal.

“No te estoy tomando el pelo; la meningitis del año pasado ha sido un lastre pesado sobre mí físicamente. Mis piernas no están bien. Mis pies tampoco. Pero creo ser capaz de manejar la adrenalina del show, eso es todo lo que importa. Se trata de perderme durante dos horas y olvidarme de mis pies. Pero cuando acabo…”.

Cuando acaba está hecho trizas. El año pasado se vio tan mal el pobre Roger que ya daba cualquier cosa por buena:

“Yo estaba totalmente tranquilo. Si la muerte hubiera llegado, le hubiera dado la bienvenida. Fue extraño”.

Afortunadamente para todos, Roger se recuperó, y, en cierto sentido se encuentra mejor que nunca, se ha enriquecido con la experiencia:

“Cuando miro hacia atrás me siento muy afortunado de estar aquí. Tengo una paz mental que nunca había tenido antes. Eso es algo agradable”.