Los Festivales de música han derivado en la más burda maniobra para sacarle dinero a la gente joven, a través del patrimonio maravilloso de la música.

Un sacaperras sin escrúpulos, sin piedad, inmisericorde, aprovechandose del espíritu originario revolicionario, espiritual y humanos de los inicios con Woodstock, la isla  de Wight y hasta Weeley y Reading. Hasta que apareció Glastonbury y  con él toda la parafernalia promocional y comercial.

El dinero de los jóvenes. Como las cervezas se aprovechan de los “indies”. El caso de Heineken en España es escandaloso. Un escandalo en manos de un desaprensivo.

Pero sin duda el peor, el más asqueroso es el de , un invento de un hombre sin escrúpulos como el publicista Roberto Medina, que sabe sacar la sangre joven sin muchas dificultades a través de las grandes marcas publicitarias.

Hasta cuatro veces me he negado a ser utilizado por semejante personaje a quien le importa una mierda la música. Sólo el beneficio que puede obtener de ella para llevarse el dinero con las grandes compañías y las grandes campañas publicitarias.

Como brasileño era lógico que su foco de atención girara sobre Rio de Janeiro y la capital madre, Lisboa. Pero, ¿por qué también Madrid?.

Simplemente, porque es judio sefardita. Y sefardita significa en judió, simplemente, español. Medina tenía enormes ganas de conquistar España a través de su Rock en Río.

El primer año, con el festival en el 2008 no le fue mal, pero perdió dinero al final. Eran muy caros Police, Amy Winehouse, Alanis Morisette, Lenny Kravitz y Neil Young.

Pero el segundo año, el año pasado, perdió hasta la camisa, porque jugó a artistas más baratos, pero con una extraña mezcla de artistas para fans y artistas para “heavy metal”. Absurdo. Se la pegó.

Pero el problema es que ya se había comprometido contraactualmente para volver a Madrid en el 2012, el año próximo.

Como sabe que si nadie lo remedia , entre las crisis y este país que tirita, ha invitado a Rio a todos los medios para hacer propaganda, pero el judío sefardita da por perdido o, simplemente, ya no le interesa más Madrid. Tiene que salvar el dinero .

Yo estuve en el primer Festival de Rio, en 1985, donde actuaron Queen, AC/DC y Rod Stewart. Y me dí cuenta del asqueroso planteamiento de Medina. Se forró tan sólo vendiendo hamburguesas de Mc Donald, cervezas Brahma, la brasileña y cosas así.

Los próximos años el maniqueo y asqueroso comercial invento de Rock in Rio se hara en Brasil en el 2013, en Mexico en el 2014, otra vez Rio en el 2015 y Liosboa en el 2016. Por aquí vuelve el año próxim , desgraciadamente.

Roberto Medina : me lo llevo todo por la música