La foto elegida por la familia para anunciar su fallecimiento

murió en el quirófano ,anoche a las once menos diez de la noche, en una operación a vida o muerte para tratar de salvar un cancer en su colon. No resistió más.

Escucho en estos momentos “Don´t cry alone” , la única  canción que Robin Gibb canta en su última obra, aparecida hace tan sólo unas semanas :”Titanic Requiem” , un tributo a su querido y admirado Titanic , compuesto por Robin  e interpretado por la Royal Phillarmonic Orchestra.

A la segunda estrofa , se me ha hecho el típico nudo en la garganta y  me he puesto a llorar un poco,porque la voz de Robin se mete en el alma. Al fín y al cabo, no se me olvida nunca ,que Robin era un de los . Si los Beatles eran de Liverpool, los Bee Gees eran los Beatles de Manchester.

Robin estaba seguro de que esta obra iba a ser su propio requiem. Buscó la mejor excusa para hacerse un requiem a su vida, con los cien años del hundimiento del Titanic.

Sabía que iba a morir desde que le descubrieron el mismo cáncer de colon que también le costó la vida a su hermano gemelo Maurice , -treinta y cinco minutos más joven que él- ,  y que muríó con 53 años en una mesa de operaciones en Miami , en enero de hace nueve años.Exactamente igual que su hermano gemelo.

Y de los cuatro hermanos Gibb…. ya sólo queda uno. Curiosamente, Barry , el mayor , el autentico líder de los Bee Gees, que ha permanecido en la cabecera de su hermano Robin  hasta su muerte. La primera  tragedia llegó con Andy, el más pequeño , que fue el primero en morir ahogado en alcohol y cocaína , en marzo de 1988, cuando sólo tenía 30 años.

Esta es la pequeña tragedia familiar de los Gibb , que habían tenido que emigrar a Australia, a finales de los años cincuenta , porque el padre, que se ganaba la vida como cantante que va de Manchester a la Isla de Man , ya estaba harto de tanto viaje repetido. Un australiano , Robert Stigwwod, la mano derecha de Brian Epstein , el manager de los Beatles, creyó que había descubierto a los nuevos Beatles y pronto les hizo volver a Inglaterra. El resto es conocido. El primer album de los Bee Gees es una obra maestra, con “To love somebody” y una canción exquisita de Robin como es “Holiday”. Los Bee Gees hicieron unos diez números unos consecutivos desde los años setenta hasta mediados los años ochenta.

La cúspide fue , naturalemnte, “Saturday Night Fever”, una narración que apareció en el New York Magazine, firmada por Nick Cohn, un ex-crítico de música , que conocía Stigwood  , cuando a este le dió su propia fiebre por Hollywood.

¿Como era Robin?. Pues, el más arisco , el más antipático y el único que se atrevía a discutir las ordenes de Barry, su hermano mayor. Por ejemplo, en 1969, cuando publicaron su complejo e interesante album doble, titulado “Odessa”. La canción era la joya de Robin y quiso que fuera el tema estrella. Barry no se lo permitió . Entonces, Robin , que no tenía miedo a nada, tomó la decisión de apartarse de los Bee Gees.

Robin grabó un album en solitario. Como una declaración de guerra a su hermano Barry. El album llevaba el título de “El Reino de Robin”. El melancólico Maurice, su gemelo, no se apartó de Barry y juntos , firmaron como los Bee Gees , un disco titulado “Cucumber Castle”. Caso curioso. Ambos discos fueron dos fracasos y, entonces, los Bee Gees volvieron a ser los tres hermanos.

Robin se había casado con Molly Hullis, la secretaria de Stigwood.  A pesar de elllo , entrevisté a Robin en su casa de Kinightbridge en 1979 y me despotricó sobre la megolamanía de Stigwood y la película que habían hecho  con Peter Frampton. Ellos y el guitarrista eran los cuatro Beatles.  Un bodrio cinematográfico titulado “Sgt. Peppers lonely hearts club band”: Robin fue taxativo: ” Le dije a Robert que me veía ridículo disfrazado de un “beatle” con esos trajes de satén del Sgt. Peppers. Se lo dije una y cien veces. No hacía caso . Decía que eramos una familia y que había que hacer caso al padre, que naturalmente era él.”  Sólo diez años después se pudieron librar del”padre” Stigwood para tener un nuevo contrato en Warner Music.

Robin no quiso hacer muchos albumes en solitario tras aquella pataleta con su hermano Barry.  En más de treinta años, sólo publicó cuatro más. Quizá el que más me guste fuera precisamente, el segundo, que ahora recomiendo. Se llamaba “How old are you?”. Magnífica canción era “Juliet”.

La última vez que ví a Robin , con la promoción de su album “Magnet” le pregunté si sería posible un nuevo album de los Bee Gees. Fue categórico:” Es muy difícil que Barry y yo volvamos a ser los Bee Gees. Falta Maurice, algo más que mi hermano. Siempre estuvimos juntos. Desde que nacimos. Es insoportable vivir sabiendo que nunca lo vas a volver a ver”.

Jamás habrá ya más discos de los Bee Gees. Se clausura el viejo sueño de estos  segundos Beatles.

Robin Hugh Gibb nos ha dejado con 63 años. Sobreviven  tres hijos. Los dos primeros de su unión con  la secretaria de Stigwood y un tercero, Robin- John, el mismo que le ha ayudado en su última obra , su propio requiem , con ese tributo llamado “Titanic requiem” , que fue estrenado el pasado 10 de abril en la Westminster City Hall . La obra acaba con el tema “In Paradisum” . Eso espero, Robin, que estés en el paraíso,pero te digo que he llorado sólo. No he podido evitarlo