Portada del "aviolinadO" y empalagoso album pop de Williams

Portada del "aviolinado" y empalagoso álbum pop de Williams

Quería por encima de todo que me gustara el nuevo álbum de , aunque como artista nunca ha sido santo de mi devoción y siempre hemos denunciado su sobrevaloración en el mercadol británico, sin motivo alguno.

Quería que me gustara por , mi productor favorito, amigo y una persona con la que he conectado desde los tiempos de los Buggles. Pero también reconozco que Horn no hace un buen álbum desde los años ochenta, cuando revolucionó la técnica acústica, con la digital y los “samplings”, con la irrupción del Fairlight, Simmons, hasta que llegó el pro-tools.

Hace un par de años, Robbie Williams estaba fuera de EMI. El “mecenas” Hands no quería ni de broma pagar el resto de los 80 millones de libras de contrato de semejante esperpento.

Pero Williams cambió de manager y se acercó al director artístico de EMI, muy amigo de Trevor Horn, muy amigo de los dos Pet Shop Boys y estos muy amigos de Robbie. Asi se fraguó la historia de un álbum que ha costado casi medio millón de euros.

[ad#adsense-250×250]La mayoría del dinero se ha evaporado en los pastosos, faltos de imaginación y excesivamente banales arreglos de la mayoría de las canciones. Si  me salen las cuentas, ninguna de ellas no lleva cuerdas, de 25 a 40 músicos. Eso es demasiado en la factura. Y Anne Dudley ya no es la de antes en cuestión de los arreglos.

Pero es que Robbie, como todos los cantantes de medio pelo que no son músicos, que no son compositores y tienen la música como apendice, cuando descubren la magia de los sonidos naturales de la orquesta se vuelven locos y quieren eso para siempre.

Como cuando hizo aquel álbum de engendros, cuando se creyó Sinatra, descubrió los arreglos orquestales. Eso  es lo que le ha pedido a Horn, lo que pretendía del productor. Un gran álbum pomposo.

Pero para ese tipo de musica orquestal primero hay que contar con grandes canciones -no hay ni una en todo el álbum, sólo pequeñas canciones con interés en el mundo del pop- . También se precisa de músicos, areglistas como los de antes. Apenas existen. Y Horn no supera la prueba de un Johnny Mandel, ni siquiera un Don Costa, por ejemplo. Incluso los temas parecen superficiales y aburridos temas de un musical mediocre.

Ya sospeché de la naturaleza del álbum cuando nos presentaron ‘Bodies’ como primer single. ¿Eso era todo?. ¿Ese era el gran genio Trevor Horn?.

La canción no ha calado, a pesar de la promoción y ya están lanzando ‘You know me’, que tampoco será un éxito, porque simplemente no hay un éxito en todo el álbum.

Presumen de ‘Morning sun’, con la que se abre el álbum. No está mal. Desde luego es la mejor canción, pero tampoco pasa de ser un pastiche de los arreglos que George Martin hacía para los Beatles, sobre todo en los temas difíciles de John Lennon , como ‘I´m the Walrus. Incluso el tema de Robbie contiene el mismo sampling de voces de la BBC, que se utilizaron en la grabación original de los Beatles. Pero, claro, todo se viene abajo, porque ‘Morning sun’ no es ‘I´m the Walrus’.

El continente supera con creces al contenido. Hay más producción que canciones. Hay más trucos baratos, más pastel de cuerda que cantante.

En fín, el pronóstico es malo, muy a mi pesar. La EMI y Hands pronto se querrán quitar como sea las caras facturas de Robbie Williams.

Abajo, la versión que hizo de ‘Video killed the radio star’ en la BBC Proms, en el Roundhouse de Londres, con el propio Trevor Horn.
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