RIHANNA, DESNUDA EN LA PISTA DE BAILE

Portada de su sexto album

No llego a entender a los estudiosos del fenómeno cuando me aseguran que este sexto álbum es mucho más optimista, sincero y un magnífico retorno a la música de las pistas de baile.

Se quejaban de los oscuros y sádicos temas del cuarto álbum “Rated R” y el quinto “Loud”, que eran demasiado complicados.

No veo tantas diferencias. Pero, bueno, en parte tienen razón , escuchas los temas que ha hecho con el disc-jockey inglés Calvin Harris y son los que más le funcionan.

Aunque suenan a música disco barato,  de un estilo que ya tiene más de quince años de existencias. Pero ellos saben, sobre todo, Calvin Harris, que son típicos “llenapistas” .

¿Para que evolucionar?. Quizá es que el estilo europeo vende más en todo el mundo, porque si Rihanna se mete excesivamente en el mundo del hip hop dejaría de ser la estrella global número uno del pop actual. Ya lo es sin ninguna duda. Por encima de Lady Gaga, afortunadamente.

¿Por qué digo esto?. Porque Rihanna está más buena que ellas y Rihanna, por encima de ser una estrella del pop, se ha convertido en  un escandaloso icono sexual. Para mí gusto, exagera mucho su faceta o el jugueteo con el sexo. Pero es lo que vende y lo sabe.

Decía Chris Martin que a quién no le gustaría cantar con Rihanna. Yo creo que no fue sincero. Chris quería decir: ¿a quien no le gustaria algo más que cantar con Rihanna?.

Es el disco más vendido en este final del imposible 2011. No es un disco que me compraría. Bueno, miento. Siempre me gustaría saber que es el pop sexual del momento. Es este “Talk That Talk”.