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El marroquí RedOne, con el coro profesional que verdaderamente grabó las voces del himno del Real Madrid.

No ha elegido al productor de Coldplay de U2  ni siquiera al productor de Adele. El Real Madrid se ha puesto a la altura de la música putrefacta, la típica basura actual.

Gracias al productor marroquí de Tetuán, Nadie Khayat, alias RedOne, que encima presume de ser el “hacedor” de los éxitos de Pitbull, Enrique Iglesias, Jenniffer López y hasta Lady Gaga o Kaka.

Es decir, la basura de la basura de la música actual. Y, ahora, el creador del nuevo himno del Real Madrid. Un tema sin fuste, sin profundidad, más antiguo que una canción de los años cincuenta. Exageradamente, ridículo.

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Los “ingenieros” de semejante ridiculez y ataque directo al prestigio del Real Madrid, no podría ser otro que Sergio Ramos y su amiguete el ex-jugador, Alberto Luque, en plena indigencia intelectual.

No me extraña de ellos haya salido semejante engendro. Lo que me parece increíble es que hayan llegado a convencer al Real Madrid para grabar semejante himno, copiado de varias melodías y armonías, como copias baratas, desde Rahmaninov hasta los Planetas de Holst. Y bajándolo hasta las cavernas, con arreglos sin imaginación. Como la música que patrocina.

Una vergüenza. Encima se le hace creer a la gente que son los jugadores los que cantan en el himno, cuando es absolutamente mentira. Canta, por supuesto, un coro profesional.

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El nuevo himno sustituye a aquel escándalo que protagonizaron Jose María Cano y Plácido Domingo cuando se llevaron un millón de euros por hacer un simulacro de aria operística, en Abbey Road. Un himno que nadie puede cantar y que nunca entró en el corazón de los fans del Real Madrid.

A este paso, a Florentino Pérez se le va a conocer como el presidente de los himnos. Si cada título lo va a celebrar con un nuevo himno, como sea larga su estancia en la poltrona blanca, el Madrid va a llegar a los cien himnos, a los cien hijos putativos musicales.