mirrors

Lo dijeron el pasado mes de julio Noel Gallagher y Carl Barat, que pudieron escuchar en exclusiva “Mirrors”, el nuevo LP de Reverend and The Mirrors, que se trataba de un gran LP de inspiración clásica. Noel dijo que no se escuchaba algo así desde los años sesenta, y no le falta razón. Barat incluso llegó a hablar de “obra magna”.

Y es totalmente cierto que “Mirrors” está organizado como un disco británico de finales de los 60’s. Canciones muy variadas, enlazadas con buen tino, sin silencios entre las mismas para crear una sensación de continuo, de que lo importante es el todo, el conjunto más que las canciones individuales propiamente dichas.

La banda de John Mclure ha grabado “Mirrors” entre Sheffield y Jamaica, a las órdenes de Dave Sanderson, pienso que con acierto.

REVEREND AND THE MAKERS SE SUPERAN EN "MIRRORS"

Es un disco, eso sí, que remite en melodías excesivamente a los sesenta, y también un poco al Brit Pop, quizá no muy original, pero sí un gran disco nuevo de inspiración pop británica clásica, hecho por gente que lo conoce bien y sabe muy bien lo que hace.

Desde el excelente single “Black Widow” (en una onda de rock- psicodélico un poco “Spirit In The Sky”), hasta animados medleys beatle (“Makin´Babies”- “Stuck On You”) con profusión orquestal, buenas trompas y hasta phaser, si es necesario, pasando por la oportuna nota KinksBlur vodevilesca british de “The Gun”.

También hay momentos relajados y acústicos (“Last To Know”, “The Beach and The Sea”), spectorianos (“Something To Remember”) y más previsibles: “The Trip”, buena canción con un riff justo entre Beatles y Oasis; “Blue” con su sonido Motown– rock (o sea “Lust For Life” de Iggy Pop) o ese nuevo “Love is The Drug” que es “Mr Glassalfempty”, que, a pesar de todas sus evidentes deudas, se escuchan con agrado.

Para el final queda la estupenda, orquestal, “Mirror”, y otra de las mejores, la eléctrica y envolvente “Lay Me Down” (con buen falso final).

Lo mejor de “Mirrors” es que las canciones, en general, son buenas, no tiene 3 buenas y un montón de relleno. Se escucha muy bien del tirón, que para eso está pensado. Lo malo es que algunos cortes son ridículamente cortos (5 temas de 14 por debajo de los 2 minutos) aunque su función es servir de enlace.

Es igual, Reverend and The Makers han hecho un gran quinto LP.