Se descubrió el pastel. Ya sabemos la razón específica por la que R.E.M. se negaron a defender su último álbum “Collapse into now” con una larga gira mundial, como siempre había sido costumbre en ellos.

Además, se limitaron a hacer poca promoción. La imprescindible.

Y es que R.E.M. acababan con ese álbum su contrato contractual con Warner y no querían trabajar para un futuro inesistente.

Así que han dejado pasar un tiempo prudencial, desde que el álbum apareciera en marzo, y ya están metidos en el estudio en Athens coleccionando canciones y planificando maquetas para un álbum que podría salir a comienzos del 2012.

Al parecer, R.E.M. ya tienen una oferta de Matador Records y una plausible de Universal, a través del sello Geffen. Pero esta última espera hasta que esté terminado el próximo álbum para oirlo y escrutarlo. Los tiempos de la felicidad económica de las multinacionales murió hace tiempo.

R.E.M. cobraron la muy lustrosa cantidad de 80 millones de dólares por los últimos cinco álbumes, que no han generado esas cantidades ni mucho menos. Por eso decidió Warner no ejercer el derecho de renovación.

R.E.M. se reunen al grupo de Nine Inch Nails, Radiohead, Pearl Jam, grandes grupos de los 90, que se han quedado sin grandes compañías para potenciar su nuevos discos.

Pero como decía Mike Mills ahora son más libres para hacer lo que quieran. Eso es verdad.