No creí que la muerte de hubiera impactado tanto en la conciencia musical de todo el mundo.Hoy se cumplen cinco años justos de su muerte.

Se demuestra por tanto que ha muerto uno de los grandes genios de la música, el abuelo, el padrino de lo que en la actualidad llamamos la “música del mundo”.

Para recordarlo, PLASTICOS Y DECIBELIOS , publica el artículo que JULIAN RUIZ publicó el pasado miercoles en el diario EL MUNDO.

Es este:

Jamás me olvidaré de una de las frases que pronunció Ravi Shankar acerca de la música:”En nuestra cultura , debemos tener mucho respeto por los instrumentos musicales , porque ellos,simplemente, son parte de Dios”.

Estábamos con el dios del Sitar,  en Londres, a comienzos del año 1980, donde se intentaba promocionar el album,  “The Spirit of India” , en el que el sello clásico de Hamburgo,  de la Deutsche Grammophon había pagado una  importante cantidad de dinero para un album de ragas .

Francamente ,no creo que fuera lo mejor de Ravi Shankar. Pero, en fín, los ejecutivos musicales, los sellos pomposos y todo lo discográfico le importaba un comino.

Siempre decía el propio Ravi:

“El pop cambia semana a semana, mes a mes, pero la gran música es siempre como la buena literatura.  Para siempre.

¿Por qué Ravi Shankar es indiscutiblemente el padrino de la “música del mundo”?. Porque este virtuoso del sitar fue la primera gran estrella de la órbita musical que no tenía  cultura occidental.  Shankar creó una nueva conciencia sobre los políticos, la humanidad, la sabiduría y, amigo, la cultura hindú.

Uno no puede remediar y  recordar la primera vez en la India. Quise conocer Benarés por él . Ravi había nacido allí. en el Vaticano del hinduismo. . Y allí comprobé  de por qué la música de Ravi Shankar tenía otra dimensión. Cualquier noche en Benarés, a la orilla del Ganges, es una ceremonia entre la vida y la muerte. Con esa elipse de olor piel chamuscada, los cadaveres que se incineran a la luz de la luna y esas madres embarazadas flotando en el  divino Ganges. y, en mis cascos, sonaba quizá lo más impresionante de Ravi, su Song from the Hills” , cuando aún grababa con la EMI, el sello de los Beatles ,donde le metió George Harrison. Las imágenes son aún más profundas con banda sonora.

The late sitarist, composer and musical ambassador Ravi Shankar, who died Tuesday at age 92.

El mismo me contó que su más vasta ambición hubiera podido dedicarse a las bandas sonoras de las películas de animación. Quizá con un tema sobre Krishna o una historía mitológica .

” No lo sé. pero me parece que ya he perdido mi oportunidad”.

Se ha tenido que conformar con escribir su propia música para ese maravilloso documental que hizo Howard Worth , titulado simplemente “Raga”, la vida de Ravi Shankar, con música también del gran violinista, su gran amigo judío , Yehudi Menuhin. Pienso ver la película nada más acabe este artículo.

Y es que  Ravi Shankar ha sido como una guía espiritual en mi relación con los Beatles.  Me he tropezado siempre con su nombre . En uno de mis primeros viajes a Londres , en 1972,  le ví  actuar por primera vez   .

Le ví  actuar desde el palo del gallinero del Royal Albert Hall , pero me afectó mucho su música. Ese mismo año, Apple Records, el sello de los Beatles, lanzaba un maravilloso disco doble, titulado Pandit Ravi Shankar y Alí Akbar Kahn , en concierto 1972. Alí Akbar Kahn era un genio, un virtuoso del extraño instrumento de cuerda que es el sarod. Difícil de obtener, pero es un album imprescindible.

Estuve pendiente en el Royal Albert hall  durante el inicio del concierto, por si Ravi Shankar volvía a tomar el pelo a toda la audiencia. En el famoso Concierto por Bangla Desh, en el Madison Square Garden , Shankar comenzó a tocar, con sus músicos en la tabla y tambura . Unos cinco minutos despúes, se detuvo. La audiencia brotó con un aplauso entusiasta. Shankar se quedó perplejo y dijo : “Estoy seguro de que vamos a triunfar, porque si son ustedes tan entusiastas mientras hemos afinado, espero que con el concierto disfruten de verdad”.

Ravi Shankar nunca tuvo la certeza si los occidentales amábamos en realidad a su música o si , simplemente, nos comportábamos como estúpidos snobistas , a lo Boris Vian, que tratábamos de penetrar en el alma del hinduísmo . Los locos años sesenta habían penetrado en esa cultura del sitar, de las drogas y la psicodelia, siempre con la música de Ravi Shankar como banda sonora.

Creo que Ravi Shankar se ha muerto con la duda,  en su casa estilo hindu de  Encinitas , en la playa, cerca San Diego (California), con ese severo justificante occidental sobre su éxito en este mundo. Pero ha estado peleando hasta el final  para convencernos  de que la música no tiene fronteras.

Ravi tocó el 4 de noviembre , en el teatro  Terrace de Long Beach, a poco más de cien kilómetros de casa, con su hija Anoushka. Y, que casualidad, ayer mismo se publicaba el DVD de su concierto , “Live in Escondido” . Una idealización frenética de lo que considera el alma y la esencia de la música hindue. Eterna como rishna.

“¿Sabes?. Mi padre siempre ha sido un seductor. no mucha gente sabe que que mi padre bailaba como los mismísimas bailarinas de los rajás. Sabía atraer siempre a las mujeres. las conquistaba, las hacía el amor y ,luego,las envolvía con su música. pero mi padre era bailarín, ante todo”.  Por supuesto, se trata de unas frases de su hija Norah Jones, Geetali, como la llamaba el propio Ravi. Me lo contaba pocos meses después de que hubiera pasado un tiempo con su padre , en Delhi, antes de grabar su album “Tha Fall”.

Como buen mujeriego , Ravi siempre llevó su vida sentimental, como si se tratara de una raga melodramática. Shankar se había casado con la hija de un gran músico indostaní. Tuvo un hijo con ella y su amor  por la danza le llevó a tener unas relaciones intensas con Kamala Shastri.

Poco después conoció a una productora de conciertos de Nueva York, llamada Sue Jones y  la relación acabó con el nacimiento de  Norah Jones, en  1979. Entre tanto, también nació su hija Anouska, de otra mujer, Suyanka Rajan. Pero cuando se peléó con la bailarina Kamala, volvió a vivir con Sue Jones y su hija Norah , unos cinco años. Norah perdió a su padre a los siete años. Ahora lo ha perdido para siempre.

Norah se lleva muy bien con su media hermana Anoshka. Incluso Norah participó en el fantástico album de Anoshka , “Breathing under water” , que recomiendo apasionadamente. Anoshka es una música sensacional. Canta y toca el sitar como una gitana eterna . El año pasado, hizo un disco de flamenco, con Javier Limón, “Traveller” . Era muy flojo , pero lo compensa con sus actuaciones en directo. La conocí cuando su padre le produjo su primer album, el sorprendente “Anoushka”.  Ella además escribió un libro delicioso, que habla mucho también de Norah, con fotos fantásticas, titulado, “Bapi.. the love of my life”. Anousthka está casada con el director de moda,  director inglés Joe Wright, que acaba de dirigir el “remake” de “Anna Karenina”.

Es cierto que Ravi nunca fue el mismo desde aquella angina de pecho de hace veinte años. Es posible que la muerte, el cancer de George Harrison, le hubiera afectado mucho. Siempre   estuvo muy cerca  de George hasta su muerte. Hace cinco años le veíamos , en el estreno de la “follie”  llamada “Love” , de Cirque du Solei con las canciones de los Beatles . Pero si quieren saber más de este mago, de este gurú, de este brujo de la música , lean su maravillosa auotobiografía , “Raga Mala” , apadrinada, por supuesto, por su eterno mecenas George Harrison. Ambos estarán en las entrañas del Ganges.