no quieren perder su radical sentido de la belleza de la música. Pueden resultar aburridos. Son capaces de transportar el actual estilo de la música del siglo XXI a otros planeta, que no tiene nada que ver con el continente habitual de los grupos contemporaneos. Son brillantes, mediocres, bellos, desagradables, pero nunca dejan indiferentes.

Está claro que ‘Lotus Flower' es el tema más “mainstream” del álbum “The King of Limbs”, que se ha precipitado en aparecer a la venta, por cuestiones que ellos sólo saben, porque nadie se cree que su página estaba un día antes preparada para la venta masiva.

Excelente el video de ‘Lotus Flower' del cineasta Garth Jennings, que ya había empezado sus correrías cinematográficas.

Su clip de ‘Cousins' para Vampire Weekend ya me había llamado la atención. A través de la idea de Garth, hemos descubierto un increíble mimo y bailarín en , que está increíble e incocebible en el video en blanco y negro, con esa sorprendente correografía de Wayne Mc gregor.

Thom es ya como Christopher Walken, cuando el actor hizo el ‘Weapon of choice' de Fatboy Slim. Es el mismo tipo de sorpresa.

Pero vayamos al álbum. Escribo cuando sólo lo he podido escuchar tres veces. Son pocas para un álbum de la complejidad de Radiohead. Me he aburrido en algunos pasajes de las canciones, pero el final del álbum, con las tres últimas canciones, la obra se convierte en algo francamente espectacular. Es una técnica reiterada y absurda de dejar lo mejor para el final, que siempre practica Thom Yorke, a beneficio de Nigel Godrich, que siempre es su gran confidente en todo el proceso de la grabación de los álbumes de Radiohead.

En cualquier caso, cada día escucho más una dictadura de ideas ejercida por Yorke. Cada vez escucho más músico programada, cada vez más escucho tendencias que apuntan a “The Eraser”, que siempre he dicho que es el mejor álbum de Radiohead, aunque sólo fuera de Thom.

Pero estoy ya casi seguro que el mejor tema en el álbum es la sorprendente ‘Give up the ghost'. La voz de Thom suena mejor que nunca. Es casi un tema fantasmagórico. El arreglo nimimalista, pero bello, encierra la sensibilidad de un tema que se convierte en la obra cumbre de “The King of Limbs”, al fin y al cabo, el árbol de la personalidad del nuevo álbum. Gran melodía y acordes, sospecho, de Johnny Greenwood.

Pero tampoco renuncio a ‘Separator', un final inquietante del álbum, aparentemente, una obra superior a “In Rainbows”. Con una letra subliminal, inteligente.

Y, antes de acabar, este primer pensamiento musical, quizá ‘Codex' contenga la mejor melodía, pero parece que es una canción no terminada. Es también la más clara o cercana a la vieja guardia de “OK Computer” o la revisión del ‘Meddle' de Pink Floyd. Ese tipo de piano siempre lo desarrollaba felizmente Rick Wright, en Pink Floyd.

Abajo, el tema estrella, el video de ‘Lotus Flower'.