Los grandes trailers, los camiones ya han empezado a llegar al estadio de Turín, donde el día 6 de agosto, vuelven a los escenarios, tras la operación en la espalda a Bono.

Además, el próximo lunes, en la misma ciudad turinesa, comienzan los ensayos, los primeros ensayos tras mucho tiempo. Hay nervios, indecisiones. U2 vuelven a jugarse mucho.

No preocupa tanto el estado de Bono ni una recaida. Bono asegura que se puede mover con soltura, que se levanta sin dolores y que los “ingenieros” alemanes han hecho un gran trabajo.

Antes de la operación de Bono, The Edge dijo que quería meter más temas nuevos  en la lista de canciones para tocar en directo, porque sigue enamorado de la categoría de “No line on the horizon”, al que considera su bebé, porque es el que puso más alma en el álbum.

Al parecer, un nervioso Paul Mc Guinness le ha puesto la proa y no quiere innovaciones, o más aventuras. Mc Guinness, que llegó a decir que perdían medio millón de libras al día por detener la gira, sigue en plan lacrimógino.

Sin embargo, su ambición, su desmedido amor por el dinero, ha llevado al caos económico a U2, a los que hizo invertir desgraciadamente en una telefónica que ahora pierde millones. Mc Guinness es el que les metió en esta carísima gira, en medio de la mayor crisis económica mundial que se recuerde.

Los tiempos no están para probar. U2 deben volver a los éxitos, a sus maravillosa sencillez, a lo que nunca les falló.

Abajo, la magnífica ‘I´ll go crazy'