gettyimages-498348964Los negocios de , a falta de testamento y herederos, depende de una sociedad dictada por el juez de instrucción, que se llama Bremer Trust.

Pero esta, con su abogado Londell Mc Millan se ha echado en manos del último representante de Prince, el impresentable Charles Koppelman . La agencia de abogados no entiende nada del negocio.

Lo primero que ha hecho es darle permiso a Koppelman para que deje que Cirque du Soleil, otros depredadores de víctimas, para que utilice las canciones de Prince y haga un horroroso espect´çaculo como han hecho con el “Love” de los Beatles y los que hicieron de Elvis y Michal Jackson.

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Y , naturalmente, habilitar Paisley Park como si fuera “Graceland” de Elvis Presley y convertirlo en un museo. Además, Koppelman negocia con Warner un álbum de canciones aún no conocidas de Prince. Es decir, descartes del propio Prince.

Es una vergüenza como aparecen los reptiles y carroñeros.