Prince dice que ya no está interesado en grabar más discos dado el momento actual en Internet. Asegura que es absurdo y una perdida de tiempo.

En una fantástica entrevista al diario The Guardian dice que antes se podía ganar algo de dinero con la música “on line”. En la actualidad, con una piratería salvaje es ya imposible.

Además, reflexiona que el dinero es todo para las compañías telefónicas, Apple y Google. Y el resto a ser sus siervos. Se supone que debería protestar hasta en el congreso, pero le dijeron que se quedara quietecito “ya sabes, perro se come a perro”.

Prince sigue prohibiendo sus videos en YouTube y pronto incluso será propietario de sus discos en Warner, con la que guarda una relación de odio absoluto.

Prince también conserva un odio visceral a las versiones de sus temas. Ataca a Glee por su versión de ‘Kiss', que le parece una ofensa personal. ¿Podría yo escribir mi propia versión de Harry Potter?.

Buena pregunta. En cualquier caso, pienso que Internet no es la madre de las calamidades para todos los que hacemos música. ¿Por qué una empresa como Sony se durmió en los laureles y, a pesar de su tecnología, atacó a Internet discográficamente?. ¿Por qué las grandes multinacionales sólo atacaron a la red y no buscaron una solución?. Ahora es demasado tarde.

Pero para siempre estará la imaginación.