El domingo batimos el record de visitas de PLASTICOSYDECIBELIOS. Asombroso. Ni el concierto de Coldplay ni la muerte de Michael Jackson generaron tanta visitas como el Festival Eurovisión.

El evento, al parecer, ha tenido 800 millones de espectadores en todo el mundo. Vivimos en un mundo global. Por primera vez lo vieron en Australia y Nueva Zelanda.

Entiendo muy bien a nuestros lectores que son enemigos habituales de un Festival que hasta hace nada era un desfile de frikis, con imperdonables canciones.

El ejemplo más vergonzante y un insulto para los españoles, fue  el Chiquilicuatre, batió todos los records de estupidez.

La mayor vergüenza de España de toda la historia de Eurovisión, propiciada por el pobre El Terrat y Javier Pons, que era director de televisión de aquella época y, actualmente, incomprensiblemente, Consejero Delegado actual de la SER. Voy a explicarme por este súbito interés. Hace unos veinte días llegó a mis manos el álbum doble con todas las canciones que se presentaban al Festival de Eurovisión.

En la mayoría de los casos me quedé impresionado. Sobre todo, de tres canciones. La sueca, la alemana y la danesa, pero también tenían mucha calidad la francesa, la italiana y la belga, esta ni siquiera pasó a la final.

Pero el nivel medio era de una calidad jamás alcanzada en años anteriores. El nivel medio era incluso superior,cuando pasaba a finales de los años sesenta y comienzo de los años setenta. Cuando las canciones de Eurovisión llegaban a  los primeros puestos de ventas de medio mundo.

A comienzos de los años ochenta, Eurovisión fue la decadencia , la gran decadencia. pero con el inicio del nuevo siglo y la atomización de países en Europa,incluso con algunos como la anfitriona Arzebayan, que no  son ni siquiera Europa.

Es cierto que todavía mandan esperpentos como el de la abuelitas rusas, pero cada vez son menos. Todos quieren ganar y ganar.

Inopinadamente, todos esos países han dotado de  savia nueva y han dado  un impuslo a Eurovisión. Hasta tal punto, que diez de las cuarenta canciones tienen una calidad más que apreciable.

En cuanto a la representante española si opino, claro. Pastora Soler echó el resto en su interpretación. Sólo falló en dos ocasiones, a pesar de la tesitura tan alta. Siempre ha sido una de las mejores cantantes de nuestro país, junto con Marta Sanchez. Pero la elección de la canción y el arreglo de la canción tan rancio, la condenaron

Sugiero que escuchen:

LEENA: ‘EUPHORIA'

ROMAN LOB: ‘STANDING STILL'

NINA ZILLI: ‘L´AMORE E ´FEMENINA'

SOLUNA SAMAY: ‘SHOULD´VE  KNOWN BETTER'

RONA NISHLIU: ‘SUUS'

IRIS: ‘WOULD YOU?'