Portada del  album de , donde no canta

Bryan Ferry celebró sus 40 años en este negocio de la música con un álbum de jazz de los años 20, donde el sonido es tan rancio que hay que tener más de sesenta años, como él, para poder entender el sonido de las orquestas de aquellos años.

Bryan Ferry, por su apego al smoking y demás, parece que ha salido  siempre un personaje sacado de la “belle epoque”. Es donde le hubiera gustado vivir, aunque todavía no existía Bob Dylan.

El toque de originalidad es que sus propios temas , los que grabó con Roxy Music y los suyos en solitario, son los que ha elegido para ser arreglados y adaptados al sonido de aquellas orquestas con toques jazzísticos de los años veinte.

Dice Bryan que ha elegido los mejores músicos de los que todavía viven , expertos en ese tipo de sonido. Una vez más ha trabajado con Colin Good, que ya arregló aquel album de Ferry ,  As time goes by , con  temas de los años treinta. Hizo unos arreglos que , personalmente, no me gustan nada. Demasiados estrictos a la época.

En esta ocasión , de Jazz Age sólo he escuchado Don´t stop dance . No me ha gustado nada. Es lo mismo de siempre. Son canciones pop que no se pueden adaptar ni a lo clásico como han hecho Peter Gabriel, Sting y George Michael y mucho menos convertirlas en jazz, porque el jazz utiliza otro tipo de armonías y convertirlas en acordes de  septimas y  novenas es tarea casi imposible. En fín..

Este disco es como escuchar a la Pasadena Roof Orchetra, pero con temas inadecuados.

Los temas elegidos por Bryan Ferry son los siguientes:

Do the Strand
Love Is the Drug
Don’t Stop the Dance
Just Like You
Avalon
The Bogus Man
Slave to Love
This Is Tomorrow
The Only Face
I Thought
Reason or Rhyme
Virginia Plain
This Island Earth