POBRE WHITNEY: LA TRAGICOMEDIA HA TERMINADO

No le ha gustado mucho ni a la madre ni a su hija que el “coroner” que llevaba la investigación dobre las causas de la muerte de aireara y publicitara tanto las causas de la muerte de la maravillosa cantante de Nueva Jersey.

Pero al policía Craig Harvey le ha gustado aparecer en todas las televisiones con el morbo de decir que Whitney se ahogó, pero que su cuerpo  estaba lleno de  cocaina. Aparte del problema que ya tenía en el corazón.

Como al final de todas historias se convierten en un repugnante sainete. Más bien, una tragicomedia.

Menos mal que Patricia Houston, la manager y parte de la familia ,ha puesto orden y sentido común, al excesivo repunte de publicidad que ha conferido el “coroner” a la noticia.

Patricia ha dicho que se sienten muy tristes al conocer exactamente de por qué murió, pero que se alegran, porque esto se acabó y ya nadie alucinará con la muerte del “juguete roto” que era Whitney Houston. ¡Pobre Whitney!.

Hay unas palabras que siempre me gustaron de . Decía que no sufrieran los fans de los Beatles, porque al fín siempre podrían oirlos, a pesar de la separación. Es lo mismo con Whitney. Siempre nos quedará poder escuchar, sentir, su maravillosa forma de ser cantante. Ese timbre, esa afinación y la sensibilidad.