El cuarto álbum de James Ford y Jas Shaw, el vanguardista “Temporary Pleasure” me deslumbró. Creo que Ford es un músico y programador impresionante, que ya cautivó con sus temas producidos para Artic Monkeys y .

Desde ese cuarto álbum, se quedaron como disc-jockeys fijos, en el club Fixed Nights de Nueva York. Y allí , más en un estudios en Manhattan han desarrollado todo un álbum lleno de ocurrencias gastronómicas.

Este quinto álbum se iba a llamar en realidad Delicatessen, como la película. Pero para huir de ellos se ha quedado en “Delicacies”, que es un nombre un tanto surrealista.

Casi tanto como las canciones, que todas llevan nombres de platos famosos o lo que ellos consideran famosos. Pura delicia para los grandes “gourmets”, pero de la música electrónica.

Los primeros temas, ‘Aspic' y ‘Nerve Salad' ya eran llamativos, pero hay más, mucho más.

Para todos los que les guste la música programada, pero con sentido, con inteligencia y con impronta de vanguardia, les recomiendo este álbum, con estos temas:

Sin mezclar:

‘Aspic'
‘Nerve Salad'
‘Casu Marzu'
‘Thousand Year Egg'
‘Skin Cracker'
‘Hákarl'
‘Sweetbread'
‘Ortolan'
‘Fugu'

Mezclados:

‘Sweetbread'
‘Hákarl'
‘Nerve Salad'
‘Casu Marzu'
‘Skin Cracker'
‘Aspic
‘Thousand Year Egg Drumappella'
‘Ortolan'

Abajo, ‘Nerve Salad', uno de los temas estrellas.