volvió a escandalizar y encabritar a su audiencia el pasado viernes en Atlanta, en el segundo concierto de su mini-gira americana, en un tour que se considera decisivo, porque Lauryn vive como una una reclusa en casa de su madre, en South Orange, en Nueva Jersey, separada de Rohan Marley, con el que ha tenido cinco hijos.

Lauryn Hill estaba previsto que apareciera en el escenario a las ocho media de la tarde. No lo hizo hasta tres horas después, con los asistentes al borde del escandalo y de la insumisión.

Luego, la ex-cantante de los desgajó una serie de temas que nadie conocía y lo que era peor: viejos éxitos con nuevos arreglos absolutamente irreconocibles. Con Lauryn displicente y en una estado un tanto extraño.

La novela de la vida de Lauryn es un poema, como un drama, una película. Todo a punta de que Rohan Marley, el más inutil de los hijos conocidos de Bob Marley, le ha arruinado la vida.

Fue desde el primer momento en que ella, con maravilloso éxito de los Fugees, se quedó embarazada de Rohan y tuvo que esconder el nombre del padre, porque Rohan estaba casado con otra mujer y también tenía hijos. Un caso paralelo y excesivamente parecido como el de Whitney Houston con Bobby Brown. Siempre con drogas de por medio.

Además, con el pronunciamiento de que Rohan no tiene ni oficio ni beneficio. Ni siquiera se dedica a la música, porque es inútil para tener oido. Y, por si fuera poco, se dice que Rohan ha malgastado ocho millones y medio de dólares en negocios absurdos en Jamaica.

Nos debería interesar la carrera musical de Lauryn por encima de su vida personal. Desgraciadamente, una cosa lleva a la otra. Desde que conoció a Rohan es un maldito suplicio. Sony se cansó en tirar por la ventana unos cinco millones de dólares, en un disco que nunca ha terminado, a pesar de que obligaba a la compañía a montar un estudio improvisado en su apartamento de Miami, cuando vivía en Florida.

Ultimamente, ha lanzado algunos temas en bandas sonoros o proyectos concretos. Circuló por la red una versión de ‘Close to You', el tema de Bacharach, que ella cantaba con Ronald Isley de los Isley Brothers, como si  fueran los Carpenters negros.

Lo último que conozco de Lauryn es una canción llamada ‘Repercussions' que apareció en la red, como la canción que ha “repercutido”en su vida.

Conocí a Lauryn a la salida de su único álbum solitario, en Londres, en 1998, con media docena de periodistas. Además de cantar como un autentico angel, bellisíma, tenía una limpieza de alma y una inteligencia tan preclara que maravilló.

No creo que ya sea la misma Lauryn.

Abajo, esas “Repercussiones”.