Ocurrió en una de las playas de St. Barts, el lugar de moda en el Caribe. Paul  Mc Cartney, acompañado de su mujer Nancy, no tuvo más remedio que saludar a la mujer de un amigo, que estaba en topless y que se tapaba como podía ante Sir Paul. Pero fue un caballero. No miró donde no tenía que mirar.