Mitch Winehouse se cree un iluminado y con 60 años se cree una estrella mediática en el mundo de la música , por la simple razón de haber sido el padre de Amy.

En plena promoción como cantante, que llega al vodevil de ser el telonero de Matt Goss ,  en el Royal Albert hall, el próximo día 21, su paraxismo le ha llevado a estar escribiendo una memorias sobre su hija .

Una biografía que será definitiva y que aclarará muchos misterios de la vida y de la muerta de la cantante.

Claro que lo primero que se piensa es que quiere dinero por la memorias. El bueno de Mitch dice que , naturalmente, todas las ganancias de estas memorias irán a parar a la famosa Fundación , que por supuesto , nadie sabe como funciona. Bueno, el padre claro que sí.

Es patético, increíble el dinero que promocionan estos cadáveres exquisitos.

Por otro lado, Universal asegura que estas navidades no es el momento apropiado para publicar ese último disco nunca concluso.