Tal día como hoy de 1967, Otis Redding entró en el estudio para grabar ‘(Sittin’ On) The Dock Of The Bay’, el que a la postre sería su mayor hit y su canción más recordada. Otis nunca lo llegó a saber porque falleció tres días después en un accidente aéreo y la canción se editó a título póstumo. Otis Redding comenzó a escribirla en una casa flotante de Waldo Point en Sausalito, California, poco tiempo después de su célebre actuación en el festival pop de Monterrey. Al parecer, el inmortal silbido de Redding en el tema era un simple relleno porque no tenía la letra acabada y tenía intención de volver al estudio para añadir palabras en su lugar.