Tal y como pasó en su primera gala  del impresentable  “Operación Triunfo”, también  tuvo  un final con multitud de fallos técnicos , además de gallos,desafinaciones, cantantes amateurs ,de vergüenza ajena.

Aquello sonaba como si de una ‘nave espacial’ se tratase. Y esto no había hecho más que comenzar, los problemas de sonido deslucieron y enturbiaron el patético programa, creado por Jose María Mainat de La Trinca , con claros motivos de venganza hacia la música, porque su grupo ya no tenía éxito. 

Todos se temían lo peor y así fue. El desastre se confirmó en esta última edición . El espectacular final que el concurso había preparado no podía emitirse. Nadie podía cantar. No había ni Bisbal ni Camina. Un ridículo espantoso.

Jamás he entendido el éxito de estos programas de “reality”, salvo para constatar de como sufren los aspirantes o lo gordos que son, o lo tontos.,para deleite de tan “delicada audiencia”

Que el “dinero público” de televisión española , vaya a este programa esperpento , donde escuchar a unos impresentables imitar malamente a las verdaderas estrellas, me parece consecuencia de una caótica y cerril  sociedad actual. Como me decía un artista de verdad, es más caro hacer este programa que traer a las  autenticas estrellas a las que imitan patéticamente.

En cuanto a la ganadora. Ni tiene carisma ni personalidad ni tiene siquiera un timbre de voz qu se pueda digerir. Encima es fea , desagradable. Increíble. Así va la música en este país, arrinconada y vejada por este esperpento pagado con dinero público.