Portada de su gran quinto album

Ya sabeis que a mí me encantó el proyecto Rome, de y Daniele Luppi, donde cantaban Jack White y . Está claro clarísimo, que a Norah Jones también le encantó.

Tomó la decisión de que Brian Burton alias Danger Mouse le produjese el disco, su nuevo disco, el quinto. ¿Qué significaba eso?.

Pues apartarse, pero mucho múchísimo de la línea que el gran y desaparecido Arif Mardin le impuso con el primer álbum, que no era precisamente un disco de jazz, pero seguía esa línea.

En “The Fall”, el anterior álbum, que me encantó a pesar de todo, Norah Jones ya estaba harta. Quería ser artista y diferente. Por eso, adoptó la decisión de creer en Danger Mouse y ponerse a sus ordenes.

Todo comenzó  hace tres años, cuando Norah hizo una jam increíble con Cee Lo Green y el propio Danger Mouse. Pero este tenía mucho trabajo. Hizo Broken Bells. Trabajó en un hipotético álbum con U2, que se rompió y produjo El Camino para Black Keys.

Así que hasta el verano pasado, Danger y Norah no pudieron terminar este álbum que ahora escucho  con sorpresa y deleite.

El primer tema, ‘Good Morning’ es impresionante, al estilo de los de “Rome”. El tema que da título al álbum es enigmático, con ese piano electrico de Danger, que es único. Y ya conocemos ‘Happy Pills’, la pequeña obra maestra que han hecho los dos juntos, más Tavelin on.

Y el álbum acaba en un solemne y excepcional ‘All A Dream’. Nuevo, diferente, original, “Little Broken Hearts” es una pequeña obra maestra . Y, desde luego, como The Shins, entra a formar parte de los grandes álbumes de lo que llevamos de año.

Lo que más me gusta de “Little Broken Hearts” es la diferencia cualitativa de que suena a todo lo diferente de lo que podemos escuchar a una cantante. Sin ser revolucionario, Norah Jones ha hecho un álbum de arte. Sin importarle que pueda vender menos que el de Adele.

Hasta la portada es única, prestada de Mudhoney, otra de las películas semi-porno de Russ Meyer. Un poster que tiene colgado Brian Burton, Danger Mouse, en su mágico estudio en Los Angeles.

Abajo, ‘Happy Pills’, en videoclip. Y ya sabéis que podéis votar por “Little Broken Hearts” en la sección de mejor disco del 2012.