Introducir a Adam Lambert un producto de operación triunfo como el sucesor de Freddie Mercury ya no es que parezca una golfada ,es un sacrilegio.

Desde que murió Freddie Mercury, esos dos hombres llamados Brian May y Roger Taylor no han hecho más que expoliar, desprestigar y arruinar el prestigio de Queen.

No se conformaron tan sólo con “inventarse” canciones que había compuesto Mercury para poder lanzar álbumes vergonzosos.

No se pararon en buscar un sustituto a Freddie desde aquel concierto de homenaje en Wembley. George Michael tuvo más vergüenza que ellos.

Luego llegó el pasaje paupérrimo con Paul Rodgers. Más recientemente los millones que han conbrado por vender todo el catálogo de Queen a Universal.

Pero todavía se atreven a más expolio. Han decidido que un personaje de American Idol, llamado Adam Lambert, un autentico impresentable, se vista de Freddie Mercury y se convierta en el nuevo cantante de Queen. ¿Es que ya no les queda nada de verguenza?.

Clubs de fans y puros seguidores deberían parar este continuo negocio de  Brian May y Roger Taylor. Alguien debería pararlos. Mientras tanto, el discreto John Deacon no dice nada del expolio.