Justo cuando empezó a escribir su libro de memorias, Waging Heavy peace, dejó de fumar canabis y dejó de beber, sobre todo, Jack Daniels, que es lo que más  le gustaba.

Escribe que fue como un experimento, tenía ya 64 años y, muchas veces, no se sentía bien.

Le ha dicho al New York times, que esa perdida de alcohol y drogas le ha hecho muchas veces un degraciado.

Era algo que había hecho durante más de 4o años, pero también reconoce que el aneurisma que sufrió cuando iba a cumplir 60 años , le dio mucho miedo a su mente  y desde ese mismo momento pensó en abandonarlo todo. Así ha sido hace un año, al empeszar escribir sus memorias.

Curiosamente, para recordar los buenos días, su último album , que está a punto de aparecer lleva el reconfortante título de Psychedelic Pill, con esa impepinable y franca canción que es Driftin Back , que dura unos 28 minutos, en la mejor marca de las jam sessions con Crazy Horse.