La revista apoya a U 2 en la gira americana

Cuando Julio Iglesias quería llenar estadios en el verano español siempre hacía lo mismo. Montaba a alguns paletos periodistas en su avión particular para ganarse su publicidad para los eventos. Veo que se sigue haciendo lo mismo.

U2 , que pobrecitos, están muy preocupados porque todavía no han recuperado su inversión, han montado en su avión particular a los periodistas de una revista que fue única, antes, como era Rolling Stone.

Lo que pasa es que todavía no son tan tontos y al grupo le han tocado donde más le duele, el poco éxito de su último álbum en Norteamerica.

Un indignado Bono respondia: “Yo canto todas las noches ‘Breathe' y sé que mucha gente ni la conoce. Pero yo soy un interprete … y, además, son grandes canciones, porque el último álbum es muy bueno”.

Y, luego, la postilla, se supone que es información proporcionada por el propio Bono. Tres de los cuatro miembros de U2, salvo The Edge, consideran que ‘Get on your  boots' fue una mala elección como primer single.

[ad#adsense-250×250]Por lo menos son tan inteligentes como para reconocer tan solemne error. Y ya dije, ya escribí que un error como ese al final también lo paga el propio éxito del álbum, que no era tan grande como dice Bono, pero que era un excelente álbum. Pero las equivocaciones se pagan, como se ha comprobado y ahora reconocen.

Los que tienen la mosca son , que no parecen muy entusiasmados precisamente de ser los teloneros de U2 en América. Casi certifican que ha sido un error de su manager.

Y como excusa ponen el más que desagradable ejemplo de que también llegaron a ser teloneros en una ocasión de Chemical Brothers. Peligrosa comparación para las relaciones de ambos grupos. Y sobre el escenario de U2 se callan por no hablar desconsideradamente. Anteponen que no les deja enclavasu propio escenario que aseguran espectacular para su próxima gira.

Pero lo que se desprende de lo que circunda en el mundo de U2 es que todo ha sido un poco despropósito. No era el momento de hacer una gira tan cara, en plena crisis mundial. Un escenario especial que separa más que reune.

No se eligieron bien los singles y el grupo ha pagado también su insolencia. Encima está castigado a sorportar una larga gira de dos años, a costa de unos maravillosos fans y seguidores que debemos pagar por adelantado la ahora reconocible presunción faraónica de un manager que se creyó como mínimo Cecil B. de Mille.

Abajo, ‘Sunday Bloody Sunday' en el Giants Stadium.
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