Ni su guardaespaldas ni su presunto dealer Ray J o ex-amante ni nada tan sucio, su tía Mary Jane fue quien encontró el cuerpo de   sumergido en la bañera. Cissy Houston, la madre, no se fiaba de las continuas borracheras de su hija.

Ni rastros de cocaina ni de heroina en la habitación. Un portavoz de la policía parece decir que según su tía Mary Jane y miembros de la familia, Whitney Houston murió al mezclar muchas pastillas de Xanax, el anti depresivo que tomaba a profusión, con el alcohol que llevaba en el cuerpo.

Lo más probable es que Whitney muriera antes de que todo su cuerpo se sumergiera en el agua.

Una muerte atroz, terrible. Otra muñeca rota, en una racha inconcebible, tras Amy Whinehouse.

Clive Davis ha declarado que Whitney Houston no está muerta artísticamente y que ha dejado joyas de canciones maravillosas aún por conocer. El muerto siempre da beneficios a la industria.