Marcus Mumford, el cantante emblemático de Mumford and Sons, el marido de la actriz Carey Mullingan acaba de sentenciar en una revista que no es precisamente de música como GQ de que Mumford and Sons detestarían ser como Coldplay o que se convirtieran en algo similar o parecido en éxito al grupo de Chris Martin.

Una falta de respeto absoluto por parte de Marcus, con una respuesta que no viene a cuento, porque si pueden ser como Coldplay, porque este año su álbum “Babel va a ser el más vendido del año, como lo fue “Mylo Xyloto” el año pasado.

Además, en su caso, las comparaciones son odiosas, porque Marcus precisamente está casado con una estrella de Hollywood como es Carey Mulligan, quizá no tan famosa como Gwyneth Paltrow, pero porque es más joven.

Hay comparaciones que chirrían y no parecerse apunta a un complejo escolástico.